
El Gobierno nacional subastará un nuevo terreno ferroviario en el barrio de Palermo, lindero al viaducto de la línea San Martín.
De acuerdo con la resolución 99/2026 de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), publicada días atrás en el Boletín Oficial, quedó autorizada la subasta pública del predio, ubicado en Avenida Córdoba 5405/11, en la esquina con la Av. Juan B. Justo, y lindera al viaducto de la línea San Martín.
El predio cuenta con una superficie de 1155 metros cuadrados totales y saldrá a remate con un valor base de 4,3 millones de dólares.
El inmueble, en el que actualmente se encuentran una serie de locales comerciales desocupados y visiblemente deteriorados, pertenecía originalmente a Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), pero fue desafectado de esta empresa por la AABE en agosto de 2023 (resolución 186/2023) y, en el mismo acto, asignado a la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) para la construcción de una nueva sede en la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, en abril de este año, la UNTREF “comunicó a [la AABE] que el inmueble en cuestión resulta prescindible para su gestión”, lo que permitió que la Agencia retirara el terreno a la citada universidad (resolución 78/2026), habilitando su subasta.
Cabe señalar que la parcela se encuentra en una ubicación privilegiada de alto valor en el mercado inmobiliario, lo que la transforma en ideal para el desarrollo de proyectos comerciales de usos mixtos vinculados a vivienda, oficinas y actividades gastronómicas.
El remate de este terreno se suma a la venta de otros seis predios de origen ferroviario en el mismo barrio de Palermo.
Es el caso de un predio de más de 3000 metros cuadrados lindero a las vías del Ferrocarril San Martín, entre las avenidas Cerviño y Libertador, cuya venta fue recientemente autorizada por el Gobierno nacional, de otros tres linderos a la estación Ministro Carranza de la línea Mitre que suman otros 2300 metros cuadrados -la subasta de estos últimos aún no fue formalizada-, y de dos predios propiedad de Playas Ferroviarias de Buenos Aires ubicados en la Avenida Juan B. Justo al 1300, también linderos al viaducto del San Martín, que suman unos 1500 metros cuadrados.
Fuera de ese barrio, pero también en la Capital, fue desafectado un terreno en Colegiales, en la intersección de las vías del Ferrocarril Mitre y la calle Santos Dumont, y se prepara el remate de un terreno lindero a la estación Villa Crespo, en el límite entre este barrio y Chacarita. A su vez, se dispuso la declaración como rezago de una veintena de coches y locomotoras arrumbados en la Playa de Colegiales, lo que despertó especulaciones acerca del posible loteo y venta de la porción aún no desafectada del predio.
Preparan la venta de un terreno lindero a la estación Villa Crespo
A las subastas y desafectaciones de estos terrenos en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires se suman numerosas parcelas en el Gran Buenos Aires y en el Interior del país.
Tal es el caso de parte del cuadro de vías de la estación Haedo de la línea Sarmiento, sobre el que se había considerado una ampliación del Parque Industrial “La Cantábrica”, y espacios contiguos a la estación Delta de la línea Mitre ramal Delta (Tren de la Costa), en el partido de Tigre. Estas instalaciones actualmente son utilizadas por el Parque de la Costa, por lo que se presume que su desafectación se vincula con una eventual venta a la sociedad que explota dicho parque.
A su vez, se desafectaron parcial o totalmente los cuadros de estaciones de las líneas Mitre, Roca y Sarmiento en el interior bonaerense y en La Pampa, como Mariano H. Alfonzo, Benito Juárez, Elordi, Balsa y Villamanca, y Barrow, Mouras y Lonquimay. A diferencia de los anteriores, el destino de estos terrenos no se relaciona con los desarrollos inmobiliarios sino con su transferencia a destacadas firmas del sector agroindustrial.
En mayo pasado, el Gobierno autorizó la venta de algunas de ellas: los cuadros de las estaciones Mouras y Barrow (FC Roca), Mariano H. Alfonzo (FC Mitre) y Lonquimay (FC Sarmiento), en las provincias de Buenos Aires y La Pampa, así como del citado terreno lindero a las vías del Ferrocarril San Martín en Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires.
El Gobierno autorizó el remate de estaciones y terrenos ferroviarios
Tal como explicó enelSubte, las ventas que proyecta el Gobierno implican una continuidad y una profundización de la política llevada adelante durante el gobierno de Macri. En esa ocasión, se vendieron importantes predios en Buenos Aires como la playa Colegiales (parcialmente), playa Palermo y la playa de Empalme Norte. Aunque las subastas eran justificadas entonces en la necesidad de recaudar fondos para diversos proyectos de transporte que se estaban ejecutando -los viaductos del Mitre y el San Martín o el Paseo del Bajo-, acabaron siendo duramente objetadas por informes de la Auditoría General de la Nación (AGN): el órgano de control detectó errores de cálculo en los montos y ventas por debajo del valor de mercado, entre otras irregularidades.
Si bien no es la primera vez que el ferrocarril es visto por los gobiernos de turno como un mero banco de tierras para usos no vinculados al transporte, lo que diferencia a la experiencia actual de las anteriores es la ausencia prácticamente total de un objetivo social. Así, mientras en otras oportunidades la pérdida de terrenos ferroviarios se justificaba en la recaudación de fondos para la realización de obras, o en la necesidad de construir espacios verdes, sedes universitarias, proyectos de vivienda social o ampliación de áreas industriales, la venta de estos terrenos tendrá un mero fin recaudatorio.
Sin embargo, vale notar que nada obliga a las autoridades a reinvertir lo recaudado por la venta de parcelas ferroviarias en mejoras en el ferrocarril, siquiera una parte. Algo que, por otro lado, sí estaba contemplado en el malogrado proyecto de Reparación Histórica Ferroviaria. Vale notar que las inversiones en el sistema carguero que se proyectan en el marco de la privatización de Trenes Argentinos Cargas (TAC) se pagarán con fondos provenientes de la venta de vagones y locomotoras, pero no hay mecanismos ni instrumentos previstos para que los recursos resultantes de la venta de inmuebles ferroviarios permita financiar inversiones en la red.


