Malestar en el sector privado por los cambios sin fin al proyecto de la línea F

En medio de las múltiples postergaciones, crece el malestar entre los potenciales interesados en presentarse a la licitación de la línea F por las imprecisiones de la documentación oficial y los reiterados cambios al proyecto. Días atrás, la Ciudad reemplazó por completo los pliegos originalmente publicados, confirmando la supresión de cocheras y recortando la longitud de las estaciones, entre otras modificaciones que alteran la cotización de la obra. Todas las precisiones.

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La licitación para la construcción de la nueva línea F del Subte acumula más problemas. A las reiteradas reprogramaciones de la fecha de apertura de sobres se suma un creciente malestar entre las empresas interesadas en competir en la licitación por los constantes cambios al proyecto.

En los últimos meses, la Ciudad realizó una importante cantidad de modificaciones en el proyecto licitado mediante una serie de circulares que se publicaron entre mayo y junio. Lejos de ser cambios menores, se trata de alteraciones tan estructurales como el largo de las estaciones de la futura línea (ver detalle debajo), información vital para que las empresas interesadas en la obra puedan presupuestar su oferta.

Las imprecisiones y errores de la documentación original, la cantidad de modificaciones introducidas y la subsiguiente lluvia de consultas de los potenciales oferentes derivaron en una situación de tal confusión que el 30 de junio pasado, el Ministerio de Movilidad e Infraestructura decidió cortar por lo sano y emitir una rectificatoria reemplazando la totalidad de los pliegos originalmente publicados. Sin perjuicio de esto, la Ciudad ha seguido emitiendo nuevas modificatorias con posterioridad a esa fecha.

El enojo del sector privado

Las dificultades habían sido reconocidas públicamente por el GCBA en ocasión del dictado de las prórrogas. En aquel entonces, la Ciudad había asegurado que “proporcionar mayor tiempo resulta[ba] indispensable […] para que los posibles oferentes puedan realizar un adecuado estudio, elaborar y presentar sus ofertas” y así “garantizar la máxima concurrencia en el procedimiento licitatorio”.

El manejo de la cuestión produjo irritación en el sector privado. Un alto directivo de una constructora dijo a enelSubte: “Es una desprolijidad, un manoseo. No es serio, así no podemos presupuestar. No se puede trabajar así con una obra de este tamaño”. “Si no hubieran aprobado el financiamiento hace unas semanas, diría que es un proyecto fantasma, pour la gallerie“, agregó.

Otro hombre de negocios, con experiencia en licitaciones del Subte, vinculó la situación con el apartamiento de Subterráneos de Buenos Aires (SBA) del proceso de licitación, que es llevado adelante en forma independiente por el Ministerio: “SBA podrá no ser lo que era hace unos años, pero acá se nota que falta la mano y la experiencia de los profesionales de la empresa“, dijo. Cabe recordar que el ejecutivo presentó en la Legislatura un proyecto para correr a SBA no solo de la obra de la línea F sino de todas las futuras obras de Subte, en una maniobra que en el sector fue leída como un vaciamiento encubierto del área.

Desde luego, no todos coinciden. Consultado por este medio, un analista con llegada a los despachos oficiales trató de bajarle el tono a la polémica: “Es un proyecto muy grande, es lógico que surjan algunos problemas en la etapa de licitación. Hay que tener en cuenta que es la primera vez que la Ciudad licita la construcción de una línea de Subte completa, no es algo en lo que haya experiencia”.

Cabe recordar que, históricamente, fue SBA la responsable de realizar la ingeniería de todas las líneas a construir. También era el caso de la línea F: cuando el gobierno de Rodríguez Larreta dio de baja una licitación para tercerizar los estudios, se anunció que los realizaría SBA con personal propio. Sin embargo, cuando Jorge Macri volvió a anunciar la línea F todo el proyecto se encaró sin participación alguna de SBA. Tanto es el ahínco oficial por marginar a la empresa estatal de subtes que, según pudo saber este medio, el Ministerio de Infraestructura y Movilidad debió buscar asesoramiento del Metro de Madrid, con el que las gestiones del PRO tienen una histórica cercanía.

Subterráneos de Buenos Aires, una cáscara vacía: el polémico plan para correr a la empresa de las futuras obras del Subte

Los cambios: una línea con estaciones más cortas y sin cocheras

Uno de los aspectos más relevantes que se introdujo con las sucesivas rectificaciones es el recorte de la longitud de las estaciones de la futura línea.

De acuerdo a los documentos a los que accedió este medio, contarán con 137 metros de longitud y no con 155, como estaba originalmente previsto. Esta modificación afecta en gran medida a la propuesta técnica y económica y a la cotización de la obra que deben realizar los oferentes.

No es este el único recorte sobre el proyecto: desde la Ciudad confirmaron que tampoco formarán parte del alcance de la licitación el túnel de enlace operativo entre las líneas F y H, cuya construcción se encuentra proyectada bajo la calle Pacheco de Melo, ni la obra de las cocheras bajo el Parque La Vuelta de Obligado, ubicado entre las calles Garay, Combate de los Pozos, Brasil y Pichincha.

La cochera bajo el Parque La Vuelta de Obligado quedó fuera de la licitación en trámite y será objeto de una etapa posterior: una decisión no exenta de polémica

La decisión de excluir las cocheras del proyecto también despertó polémica en el sector. En este sentido, aún está fresco el recuerdo de lo que ocurrió con la obra de extensión de la línea A: las obras civiles de las estaciones San José de Flores y San Pedrito estaban terminadas desde 2007, pero fueron recién inauguradas en 2013. Algo similar ocurrió con las estaciones Echeverría y Rosas de la línea B, inauguradas también en este último año. ¿El motivo? En ambos casos, la falta de cocheras, que se empezaron a construir recién cuando los túneles y estaciones ya estaban terminadas. 

Si bien la línea contaría con una cochera menor y un taller de averías generales en cercanías de la estación Brandsen, en Barracas, la decisión de dilatar la construcción de las instalaciones operativas principales parece ser representativa de lo que el ingeniero Juan Pablo Martínez llamó, hace años, “una nefasta tradición inaugurada por la CHADOPYF, de construir líneas sin prever lugares para estacionar y mantener la flota de trenes”.

Vale notar, además, que estas instalaciones no son las únicas que quedaron excluidas del proceso de licitación en curso: tampoco se contempla la provisión del material rodante, ni del señalamiento ni del equipamiento de comunicaciones.

enelSubte se contactó con Subterráneos de Buenos Aires para conocer si existe algún calendario de previsión para el lanzamiento de estas contrataciones, habida cuenta de que la intención oficial es comenzar las obras de la línea F a principios del año que viene, y para consultar si la empresa tendrá a su cargo aunque sea estos aspectos del proyecto. Desde SBA se desentendieron de la cuestión y derivaron la consulta al Ministerio de Movilidad e Infraestructura, dando a entender que su injerencia sobre la iniciativa es prácticamete nula, en línea con las intenciones del proyecto oficial.

Más allá de estas modificaciones de impacto, los interesados en participar de la licitación también venían reclamando aclaraciones por numerosas imprecisiones en los pliegos originales.

En este sentido, ante la ambigüedad de la documentación oficial, hubo reiteradas consultas acerca de si los sistemas de aire acondicionado, ventilación, las escaleras mecánicas, los ascensores, extintores y el sistema de bombeo y drenaje estaban excluidos del alcance técnico, confirmándose que sí lo están. Al mismo tiempo, las empresas detectaron faltantes en los pliegos y planos oficiales: omisión de ambientes enteros que podían verse en los renders pero no en los planos -como en el caso de la estación Constitución- y falta de memorias de cálculo de algunos sectores, así como documentación contradictoria respecto de los materiales en los que debían ejecutarse ciertas terminaciones en los accesos, entre otras.

Además, varios potenciales oferentes mencionaron dificultades de formato para el acceso a los documentos oficiales, registrándose quejas por recibir planos en formatos no editables y modelos con escasa información técnica.

La Ciudad vuelve a postergar la licitación de la línea F

La situación actual del proyecto

Cabe recordar que la licitación de la línea F fue lanzada en octubre del año pasado y tenía fecha de apertura prevista originalmente para el 22 de abril pasado, pero ya debió ser postergada en dos ocasiones, debido a los numerosos cambios introducidos y al reciente reemplazo de los pliegos técnicos: la fecha actualmente vigente es el 10 de septiembre próximo, aunque no se descartan nuevas reprogramaciones. Los múltiples retrasos complican la posibilidad de que los trabajos de construcción de la línea puedan comenzar en enero, tal como venía anunciando el GCBA.

Cabe notar que en paralelo a este proceso, el ejecutivo envió a la Legislatura dos proyectos vinculados a la obra de la línea.

El primero es una solicitud de endeudamiento por hasta 1350 millones de dólares para financiar la obra licitada, que fue aprobada semanas atrás.

El segundo, todavía no aprobado, atiende dos cuestiones. Por un lado, comprende una serie de expropiaciones de inmuebles y subsuelos para los accesos de varias estaciones y para instalaciones de la futura línea, algunas de las cuales despertaron polémica y resistencia vecinal.

Por otra parte, el proyecto contiene una modificación encubierta a la ley 670 para marginar a Subterráneos de Buenos Aires (SBA) del proceso de construcción de nuevas líneas de Subte. La iniciativa le quitaría a SBA la responsabilidad de efectuar los llamados a licitación para las obras de las líneas F, G, H e I y habilitaría al Ejecutivo a delegar el proceso en “el organismo que resulte competente”. A su vez, modifica la composición de la comisión mixta de seguimiento de las licitaciones y las obras, sustituyendo a los representantes de SBA por funcionarios nombrados en forma directa por el Ejecutivo.

Hasta ahora, el Gobierno de la Ciudad no ha explicitado por qué sería necesario correr a SBA de ese proceso. No obstante, el hecho fue leído en clave de una interna palaciega entre la empresa estatal y el Ministerio. De hecho, y tal como viene explicando este medio, todo el proyecto de la línea F -desde la elaboración de los estudios hasta la actual licitación- fue delegada en el Ministerio, sin participación directa de SBA.

En otro orden de cosas, la Ciudad también comenzó a realizar intervenciones para prepararse para la obra de la futura línea: semanas atrás se adjudicó la reorganización del Centro de Trasbordo de Plaza Constitución, que fue recientemente adjudicada, y se convocó a una audiencia pública para analizar el estudio de impacto ambiental de la futura línea.

Realizarán una audiencia pública por el impacto ambiental de la línea F

Cómo será la línea F

La línea F discurrirá a lo largo de unos 9,8 km entre Barracas y Palermo. La línea seguiría el eje de la calle General Hornos y las avenidas Juan de Garay, Entre Ríos/Callao y Las Heras, conforme a lo establecido en la ley 670, aprobada en 2001 y ratificada en 2008 por la ley 2710.

La línea F, de acuerdo al plan actualmente en licitación

De acuerdo con el proyecto oficial, la línea contará con un total de 12 estaciones (Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Junín, Pueyrredón, Parque Las Heras, Ecoparque y Pacífico), de las cuales ocho serían de combinación, permitiendo a los usuarios conectar con todas las líneas del Subte y con las líneas ferroviarias Roca y San Martín.

A futuro, se contempla una posible extensión hacia el sur (estación California), que podría ejecutarse en viaducto atendiendo a las características del suelo de la zona -la cercanía al Riachuelo torna desaconsejable la construcción de túneles-.

De acuerdo con documentos oficiales, “se proyecta que la demanda potencial de esta línea sea la más alta de la red local de subterráneos (…) Además, su ejecución implicaría una redistribución de los flujos de pasajeros y una reconfiguración de los servicios de transporte en superficie”.

La Legislatura aprobó la autorización de endeudamiento para las obras de la línea F

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