El Gobierno de la Ciudad volvió a postergar la licitación para la construcción de la línea F, que había sido lanzada en octubre pasado.
El Ministerio de Movilidad e Infraestructura emitió este viernes una resolución mediante la cual reprogramó la fecha de apertura de sobres, que estaba prevista para septiembre, para el 2 de octubre.
Vale notar que se trata de la tercera postergación de la apertura de sobres de la contratación. Originalmente, el acto estaba previsto para el 22 de abril, pero fue posteriormente postergado para el 14 de julio, luego para el 10 de septiembre y ahora para el 2 de octubre.
Según reconstruyó enelSubte, varios interesados en presentarse a la licitación están irritados con las incesantes modificaciones que vienen siendo introducidas al proyecto en los últimos meses, en medio de las múltiples postergaciones. Lejos de ser cambios menores, se trata de alteraciones estructurales que hacen al alcance y presupuesto de la licitación, como el largo de las estaciones de la futura línea, información vital para que las empresas interesadas en la obra puedan presupuestar su oferta.
El manejo de la cuestión produjo molestia en el sector privado. Un alto directivo de una constructora dijo a este medio: “Es una desprolijidad, un manoseo. No es serio, así no podemos presupuestar. No se puede trabajar así con una obra de este tamaño”. “Si no hubieran aprobado el financiamiento hace unas semanas, diría que es un proyecto fantasma, pour la gallerie”, agregó.
Malestar en el sector privado por los cambios sin fin al proyecto de la línea F
Cabe recordar que la licitación en trámite abarca la “ingeniería, construcción y equipamiento” de la línea, aunque sin incluir la provisión del material rodante, ni del señalamiento ni del equipamiento de comunicaciones, que serán objeto de contrataciones posteriores. El proyecto a ejecutar es el elaborado el año pasado por la UTE UPU y Asociados – IATASA – ATEC.
Por lo pronto, las nuevas demoras complican la posibilidad de que los trabajos de construcción de la línea puedan ser adjudicados antes de fin de año y comenzar en enero.
Como parte de los trabajos preparatorios para la obra de la línea, la Ciudad licitó la reorganización del Centro de Trasbordo de Plaza Constitución, que fue recientemente adjudicada. Tal como detalló enelSubte, se contempla la mudanza de la playa de regulación de colectivos ubicada en el bajo autopista, la reorganización de paradas y la ampliación de veredas para generar el espacio para la implantación de los obradores y del futuro acceso a la estación Constitución F.
A su vez, el ejecutivo envió dos proyectos a la Legislatura vinculados a la obra de la línea.
El primero de ellos es una autorización para endeudarse hasta un máximo de 1350 millones de dólares para costear la obra licitada, es decir, “la ingeniería, la construcción y el equipamiento de la línea F”. La misma fue aprobada semanas atrás.
El segundo comprende una serie de expropiaciones de inmuebles y subsuelos para los accesos de varias estaciones y para instalaciones de la futura línea, algunas de las cuales despertaron polémica y resistencia vecinal.
Este proyecto, además, contiene una modificación encubierta a la ley 670 para marginar a Subterráneos de Buenos Aires (SBA) del proceso de construcción de las nuevas líneas. La iniciativa propone una reforma al artículo 3° de la ley, quitándole a SBA la responsabilidad de efectuar los llamados a licitación para las obras de las líneas F, G, H e I y habilitando al Ejecutivo a delegar el proceso en “el organismo que resulte competente”.
A su vez, modifica la redacción del artículo 7° de la citada ley, que establece la integración de la comisión mixta de seguimiento de las licitaciones y las obras. Hasta ahora, la comisión está integrada por dos representantes de Subterráneos y quince legisladores, pero, de prosperar el cambio, los dos representantes de SBA serían sustituidos por funcionarios nombrados en forma directa por el Ejecutivo.
La polémica iniciativa, cuyos motivos no han sido transparentados por el Ejecutivo, es leída como manifestación de una interna palaciega entre el Ministerio y Subterráneos y como un intento de vaciar a SBA, tal como explicó este medio en un informe.
La Legislatura aprobó la autorización de endeudamiento para las obras de la línea F
La línea F, entre idas y vueltas
Tal como explicó enelSubte, el proyecto de la línea F data desde por lo menos mediados del siglo pasado. Su traza oficial quedó formalmente establecida hace más de dos décadas, con la aprobación de la ley 670 (2001), ratificada por la ley 2710 (2008).
En los últimos años, la posibilidad de avanzar con la construcción de la línea fue mencionada varias veces, aunque hasta ahora no dejó de ser más que un proyecto a futuro.
A mediados de 2019, el Gobierno de la Ciudad dio el primer paso significativo, anunciando una licitación para la realización de estudios para elaborar los pliegos para la obra, cuyo proyecto venía siendo trabajado por SBASE. Sin embargo, tras 14 postergaciones, esa licitación fue cancelada en mayo de 2022. Según se anunció entonces SBASE tendría a su cargo la elaboración de los estudios “con equipos propios”, con el argumento de generar un ahorro fiscal.
Luego de esto, y en medio de declaraciones en las que los funcionarios porteños daban por descartada o directamente calificaban de “locura” la construcción de la línea, el proyecto quedó cajoneado hasta que en febrero del año pasado Jorge Macri anunció sorpresivamente que se llamaría a licitación para la construcción de la línea.
Cómo es el proyecto
La línea F discurrirá a lo largo de unos 9,8 km entre Barracas y Palermo. La línea seguiría el eje de la calle General Hornos y las avenidas Juan de Garay, Entre Ríos/Callao y Las Heras, conforme a lo establecido en la ley 670, aprobada en 2001 y ratificada en 2008 por la ley 2710.

De acuerdo con el proyecto oficial, la línea contará con un total de 12 estaciones (Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Junín, Pueyrredón, Parque Las Heras, Ecoparque y Pacífico), de las cuales ocho serían de combinación, permitiendo a los usuarios conectar con todas las líneas del Subte y con las líneas ferroviarias Roca y San Martín.
A futuro, se contempla una posible extensión hacia el sur (estación California), que podría ejecutarse en viaducto atendiendo a las características del suelo de la zona -la cercanía al Riachuelo torna desaconsejable la construcción de túneles-.
De acuerdo con documentos oficiales, “se proyecta que la demanda potencial de esta línea sea la más alta de la red local de subterráneos (…) Además, su ejecución implicaría una redistribución de los flujos de pasajeros y una reconfiguración de los servicios de transporte en superficie”.
Adjudicaron las obras para reorganizar el Centro de Transbordo de Plaza Constitución


