Los servicios de larga distancia a Córdoba y Tucumán cumplen un año suspendidos, sin perspectivas de que vuelvan a funcionar en el corto plazo.
Ambos trenes, además del regional Córdoba – Villa María, fueron suspendidos tras el descarrilamiento sufrido a fines de septiembre por un tren que circulaba entre Tucumán y Buenos Aires, ocurrido en la provincia de Santiago del Estero. Si bien la medida inicialmente solo alcanzaba al servicio a Tucumán, se hizo extensiva a los otros dos -que no fueron afectados por el suceso- pocos días después.
La suspensión de los servicios fue tomada a instancias de la carguera privada Nuevo Central Argentino (NCA), que tiene la concesión de las vías en los tramos Rosario – Córdoba y Rosario – Tucumán. Meses antes del descarrilamiento, su contrato había sido extendido hasta 2032. Fue la única concesionaria que pudo acceder a esta cláusula, ya que las solicitudes de prórroga por 10 años de las otras dos cargueras (Ferroexpreso Pampeano y Ferrosur Roca) fueron rechazadas. Cabe recordar, además, que la extensión contractual solo fue posible tras la derogación de la resolución 211/21, que explícitamente vedaba esa posibilidad.
Si bien la cancelación de los trenes iba a ser originalmente una medida temporal para la “revisión” de las vías, con el correr de los meses quedó claro que esto no sería así.
Tal como reveló entonces enelSubte, en noviembre del año pasado NCA elevó una nota a Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) afirmando que “los servicios ferroviarios de pasajeros no podrán restablecerse en el corto plazo” debido a los tiempos que demandaría la inspección de las trazas y del “deterioro prematuro” presentado por algunos durmientes, que requerirían reemplazo. Los trabajos de sustitución, sumados a “las importantes demoras en la provisión de durmientes”, tornaban imposible establecer entonces una fecha probable de restablecimiento de los servicios.
enelSubte se contactó con Trenes Argentinos para conocer si existe una fecha probable de restablecimiento de los servicios, pero desde la empresa declinaron formular comentarios al respecto. La página web de la empresa, por lo pronto, continúa informando -como desde hace un año- que la suspensión se debe a “tareas de revisión”.
Exclusivo: NCA demora la vuelta de los trenes a Córdoba y Tucumán
Fuentes oficiales confirmaron a este medio que “las obras de remediación” todavía no han finalizado. Si bien la SOFSA viene realizando el seguimiento de las obras y ha solicitado a NCA una fecha estimada de finalización de las intervenciones en los corredores, desde la operadora estatal aseguraron que “la conveniencia de la prestación del servicio quedará bajo análisis de las condiciones técnicas y operativas al momento de la finalización de los trabajos”, por lo que tampoco hay certeza alguna sobre su eventual reanudación.
Muestra de esta incertidumbre es la situación del personal. De acuerdo con información oficial, el 15% de los trabajadores que estaban asignados al servicio a Tucumán fue desvinculado, mientras que el resto “continúa vinculado contractualmente a la empresa, desempeñando actualmente otras tareas y funciones”.
Por lo pronto, desde la empresa deslizaron que la reanudación más factible es la del servicio regional Córdoba – Villa María, que es el tramo que presenta el mayor nivel de avance. La reactivación de este servicio, muy demandado en la zona, ya había sido reclamada formalmente por el municipio local.
Cabe recordar que el único servicio de larga distancia de la línea Mitre que continúa funcionando es el tren entre Buenos Aires y Rosario, que circula con una única frecuencia diaria por sentido -tras la suspensión a mediados de 2024 del servicio expreso adicional, que operaba los fines de semana (ver más abajo)-.
Según explicaron desde Trenes Argentinos, la suspensión de los servicios a Córdoba y Tucumán ha permitido avanzar con la ejecución de “tareas de mantenimiento preventivo y correctivo, tanto en locomotoras como en coches remolcados” asignados a ambos corredores y, particularmente en el caso de estos últimos, con “mantenimientos pesados con capacidad propia [en] las instalaciones del Taller Córdoba y Taller Tucumán”. Lejos de quedar ocioso, parte de este material rodante ha sido reasignado al servicio a Rosario.
Vale notar, sin embargo, que este corredor continúa viéndose afectado por problemas en tramos puntuales, como el mal estado de algunos puentes y la falta de barreras automáticas en numerosos pasos a nivel. Si bien tanto SOFSA como ADIF tenían previsto en sus planes de acción relanzar las obras en el transcurso de este año, lo cierto es que los proyectos todavía no han sido licitados.
Clausura por goteo: 13 servicios menos
En los últimos tres años dejaron de circular 13 servicios de pasajeros.
El tren entre Retiro y Palmira, el último rehabilitado por la gestión anterior, fue también el primero en ser suspendido por la actual gestión.
A este siguió la eliminación del servicio entre Retiro y Justo Daract, que había sido inaugurado en 2022. En este caso, el tren dejó de circular como coletazo del accidente de Palermo -no relacionado-, que derivó en la suspensión temporal de los trenes de larga distancia del San Martín. Semanas más tarde, los servicios a Junín fueron reanudados pero el tren hacia la provincia de San Luis nunca fue restablecido.
El servicio expreso entre Buenos Aires y Rosario, que había sido implementado a fines de 2022, fue eliminado de forma sorpresiva en mayo de 2024. En este caso, tampoco se brindaron explicaciones oficiales acerca de su cancelación.
En noviembre de 2024 fue eliminado el tren entre Buenos Aires y Pehuajó, que había sido rehabilitado en 2022. El corredor venía sufriendo una abrupta caída en la cantidad de pasajeros transportados a raíz de los fuertes aumentos tarifarios, que encareció los pasajes a valores superiores a los del transporte automotor. Si bien fue autogenerada, esa “pérdida de competitividad frente a otros medios de transporte” fue citada oficialmente por Trenes Argentinos como una de las razones para suspender el servicio.
En abril del año pasado fue suspendido de forma sorpresiva el servicio Maipú – General Guido – Divisadero de Pinamar. El trayecto había sido reinaugurado a principios de 2021 y operaba en combinación con los trenes de la vía Mar del Plata, contando con buena aceptación por parte del público. Sus formaciones fueron recientemente cedidas a Tren Patagónico.
El tren de pasajeros entre Plaza Constitución y Bahía Blanca, que había dejado de circular en marzo de 2023 a causa de problemas en la infraestructura de vías concesionada a Ferrosur Roca (Cañuelas – Olavarría) y Ferroexpreso Pampeano (Olavarría – Bahía Blanca), fue suspendido de forma definitiva meses atrás, luego del cierre de la estación Bahía Blanca Sud.
A estos se suman los citados servicios Retiro – Córdoba y Retiro – Rosario, que dejaron de circular hace un año.
A la suspensión de estos servicios de larga distancia se suma la cancelación de cinco servicios regionales: Mercedes – Tomás Jofré, Rosario Norte – Cañada de Gómez, La Banda – Fernández, el citado trayecto Córdoba – Villa María y el tren local de Paraná. Los servicios que permanecen operativos lo hacen en condiciones de inestabildad y algunos de ellos están en pleno proceso de provincialización.
A raíz de esta delicada situación, los servicios de larga distancia experimentaron el año pasado una importante caída en la cantidad de pasajeros transportados. Los servicios movilizaron un 27% de usuarios menos que durante 2024 y un 37% menos que en 2023. Pero la caída no solo se explica por la citada eliminación de servicios: los cuatro corredores que continúan en operación también registraron una importante reducción en la cantidad de pasajeros transportados, tal como recopiló enelSubte en un informe especial.
Larga distancia: fuerte caída en los usuarios transportados durante 2025


