A la espera de la definición de la contratación para la reparación general de los coches de la línea San Martín, por la que compiten las empresas Materfer, Motora Argentina y la UTE BRF – Emepa, Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) adjudicó la compra de repuestos para los coches y locomotoras de la línea.
De acuerdo al acta, a la que accedió enelSubte, la compra –que había sido lanzada semanas atrás– fue adjudicada a Motora Argentina, empresa controlada por el enigmático empresario Augusto Marini que tomó a su cargo las operaciones de la rusa TMH en el país.
Tal como explicó este medio, la compra de los repuestos es complementaria a la contratación para la reparación general “de media vida” sobre el material remolcado. Se trata de una operación millonaria, que involucra una inversión pública de más de 100 millones de dólares, lo que arroja un valor superior a los 800 mil dólares por coche -si bien las tres ofertas son similares, la de la UTE Roggio-Emepa es la más económica-.Se trata de valores bastante elevados, considerando que, cuando nuevas, las unidades costaron menos de 600 mil dólares cada una.
Materfer, Motora y Roggio-Emepa compiten por la demorada reparación de los coches del San Martín
El proyecto en cuestión comprende el servicio de “intervención pesada” sobre un total de 117 coches CSR Puzhen remolcados (convencionales y furgones), de los 160 que tiene asignados la línea. Se estima que las unidades restantes, entre las que se encuentran coches siniestrados y canibalizados, no serán recuperadas por el momento. Una contratación de similar tenor había sido lanzada el año pasado, pero fue luego suspendida “hasta nuevo aviso”.
Esta reforma “de media vida” de las unidades -que ya superan los 13 años de servicio sin haber pasado por mantenimiento pesado- incluirá intervenciones en los bogies, en los frenos, en los sistemas eléctricos interiores y exteriores, en el sistema de tracción, en los bastidores, y la reparación de daños estructurales en las carrocerías y en los techos, entre otras tareas. También se prevé la realización de trabajos de interiorismo, con el reemplazo total de la carpeta de goma del piso de los coches, el cambio de los asientos, reparaciones estructurales en los pisos en caso de que se encuentren en mal estado, la reparación de ventanas y puertas dañadas, y la verificación del correcto funcionamiento de los sistemas de emergencia, entre otros.

Una de las novedades a destacar es que se prevé la instalación de equipos de aire acondicionado en las unidades, algo que no estaba contemplado en la fracasada contratación lanzada el año pasado. Cabe recordar que en 2022 se instalaron equipos de climatización en un coche prototipo que había sido intervenido en los Talleres Mechita, pero la iniciativa no pasó de la etapa de prueba.
El proyecto, así como otras compras de material rodante actualmente en curso, tiene como objetivo viabilizar el proceso de privatización ferroviaria. Los potenciales concesionarios han manifestado su reticencia a hacerse cargo de este tipo de inversiones, a las que ven como difíciles de recuperar. En este sentido, vale destacar que varias de las firmas que compiten para quedarse con la obra también tienen intereses en la privatización ferroviaria, tanto de cargas como de pasajeros.
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La crisis de material rodante del San Martín
El deficiente estado de conservación de las unidades de la línea San Martín -que se arrastra desde hace años- no solo se debe a falencias en el mantenimiento, sino a la baja calidad de sus terminaciones, que contrasta notoriamente con las de los trenes chinos de las líneas Mitre, Sarmiento, Roca o Belgrano Sur, de mejor acabado. El deterioro de algunas piezas, como las ventanillas o los asientos, se hizo manifiesto cuando contaban con pocos meses de servicio.

Mientras el deterioro de la flota se profundizaba, solo se realizaron algunas intervenciones menores, como la instalación de cámaras en los furgones, el recambio de los tapizados de los asientos ante la rotura de los originales -problema agravado por el vandalismo endémico de la línea- y la citada prueba del aire acondicionado en un solitario coche, que no se hizo extensiva al resto de las unidades.
La situación se vio particularmente agravada porque, a diferencia de otras líneas, las capacidades de los talleres del San Martín para realizar trabajos de mantenimiento se encuentran muy disminuidas. Esto llevó, en años anteriores, a ensayar esquemas de mantenimiento tercerizado -tanto para los coches como para las locomotoras-, que acabaron en un sonoro fracaso públicamente reconocido por la propia SOFSA.
A la delicada situación de los coches se suma el grave estado del parque tractivo. La reparación de las 24 locomotoras SDD7 de la línea, que también se encuentran excedidas de kilometraje, tampoco comenzó. Si bien la compra de repuestos incluye componentes para estas máquinas, por el momento la obra de reparación general continúa frenada. La reciente incorporación de tres locomotoras adicionales -idénticas a las actuales- no es más que un paliativo para una crisis tractiva que requiere de una intervención decisiva para ser revertida.
Más allá de estas compras y contrataciones, numerosos proyectos para la línea San Martín se encuentran demorados o fueron dados de baja.
Cabe recordar que el año pasado fue cancelada la licitación para la renovación de vías y señalamiento entre Retiro y Pilar, y el proyecto de electrificación de la línea, que iban a ejecutarse con un crédito del BID, redestinado a fines no ferroviarios y finalmente removido del Presupuesto 2026 al ser considerado “no prioritario”. Esta obra, cabe recordar, se complementaba con la compra de nuevos trenes eléctricos, que había llegado a ser adjudicada. A su vez, tampoco finalizaron los trabajos en el viaducto entre Palermo y La Paternal, incluyendo la estación Villa Crespo, que todavía permanece inconclusa.
Recientemente, la ADIF lanzó una importante licitación que incluye trabajos de vías, señalamiento y comunicaciones entre Retiro y Palermo, y la reforma de esta última estación, relanzada por tercera vez. La contratación apunta a retomar al menos parte de las obras que estaban contempladas en los proyectos cancelados nombrados más arriba. A su vez, semanas atrás fue lanzada una contratación para retomar parte de los trabajos inconclusos de reforma de la estación José C. Paz, una de las más demandadas de la línea.
Excepción hecha de estas, las contrataciones para la línea que registran mayor nivel de avance apuntan a obras más bien menores y de rutina, como la reparación de 12 pasos a nivel entre las estaciones Pilar y Dr. Cabred, tareas de mantenimiento sobre la vía descendente del puente sobre el Río Reconquista, e instalación de cerramientos, o de impacto previsiblemente marginal, como la llamativa construcción de una nueva estación intermedia entre San Miguel y José C. Paz.
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