Modernización de la línea B: licitan obras en el Taller Rancagua

Subterráneos de Buenos Aires lanzó una licitación para obras en el Taller Rancagua de la línea B. Instalarán un torno bajo piso y realizarán adaptaciones varias. Los trabajos forman parte del proyecto de modernización de la línea de cara a la llegada de los nuevos trenes de fabricación china. Los detalles del proyecto.

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Subterráneos de Buenos Aires (SBA) lanzó una licitación para la realización de obras en el Taller Rancagua, que forman parte del proyecto de modernización de la línea B del Subte.

El aspecto más importante de la obra licitada es la instalación de un torno bajo piso en ese taller, una importante obra planificada desde hace más de una década pero nunca ejecutada. Actualmente, la línea B no cuenta con un torno propio, por lo que las formaciones de la línea deben recibir ese mantenimiento en instalaciones de la línea Urquiza.

De acuerdo con los pliegos, a los que accedió enelSubte, la contratación abarca la provisión del torno, obras civiles -con tareas como la estructura de hormigón armado, la estructura metálica, instalaciones sanitarias y eléctricas, entre otras-, la adaptación mecánica, y finalmente la instalación y puesta en marcha del equipo.

A su vez, se realizará la renovación de unos 230 metros de la vía 10, donde estará instalado el equipo, y se reforzará el giracoches y la losa de la vía 10, tareas que se realizarán a cielo abierto. El taller, cabe recordar, se encuentra debajo del Parque Los Andes, entre las estaciones Dorrego y Federico Lacroze. Además, se construirán instalaciones de servicios conformadas por “una oficina con baño, un pozo de bombeo y una salida de emergencias” y se ejecutarán obras eléctricas.

Según consta en los pliegos, el nuevo torno “deberá permitir el torneado de los pares montados de la flota nueva que preste servicio en la línea B, así como los actuales trenes Mitsubishi y CAF 6000”, cuyo retiro de servicio se proyecta en forma paulatina.

La instalación del torno, vale notar, forma parte del proyecto de modernización de la línea de cara a la renovación de la flota. Fuentes oficiales confirmaron a enelSubte que la llegada de las primeras formaciones está prevista para el primer trimestre del año que viene.

A título anecdótico, cabe destacar que los documentos se refieren oficialmente por primera vez a las nuevas formaciones de fabricación china como “trenes CRRC Serie 400”, confirmando que serán numerados a continuación de las últimas flotas cero kilómetro incorporadas por el Subte: los Alstom Metropolis Serie 100 (líneas D y E), los CNR Serie 200 (líneas A y C) y los Alstom Metropolis Serie 300 (líneas D y H).

Avanzan las negociaciones con la CAF para financiar obras y nuevos trenes para la línea B

El proyecto de modernización de la línea B

Tal como explicó enelSubte, el proyecto de modernización de la línea incluye la compra de 29 nuevos trenes CRRC, la renovación de 8,5 km de vías entre Alem y Lacroze, la elevación de tensión a 1500 V, la renovación de subestaciones eléctricas, y las obras en el Taller Rancagua, entre otras intervenciones.

A la espera de avances en las negociaciones con la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina por el financiamiento, la Ciudad ya ha avanzado con algunas licitaciones, mientras que otras todavía esperan su turno.

La mayor parte del crédito, unos 300 millones de dólares, será destinada a costear la compra de los 29 nuevos trenes con los que se reemplazará la totalidad de la flota actual (Mitsubishi y CAF 6000).

La operación, que fue adjudicada en julio pasado a la china CRRC Changchun y cuyo contrato ya fue firmado, tiene un costo apenas superior a los 300 millones de dólares, impuestos y gastos de nacionalización incluidos, lo que arroja un valor aproximado de 1,7 millón de dólares por coche. Tal como reveló este medio días atrás, los primeros trenes llegarán en el primer trimestre del 2027.

Las 29 formaciones estarán compuestas por seis coches cada uno (174 coches). Los trenes no tendrán cabinas intermedias ni puertas que bloqueen el paso, por lo que la circulación interna será libre de punta a punta de la formación.

Los coches tendrán un ancho de 3,10 metros, similar al de los trenes de las líneas ferroviarias de superficie. Es decir que los nuevos trenes aprovecharán la totalidad del gálibo “ferroviario” con el que cuenta la línea B, ofreciendo más espacio para los pasajeros y mayor capacidad de carga, un aspecto clave si se considera que la línea B es la más utilizada de la red. Vale notar que las actuales formaciones, al no haber sido diseñadas conforme a las especificaciones de la línea B, que admite la circulación de trenes más anchos que el resto de las líneas de la red, son sustancialmente más angostas: 2,8 m en el caso de los Mitsubishi y 2,77 en el caso de los CAF 6000.

Firmaron el contrato para los nuevos trenes de la línea B

Los 120 millones restantes serán destinados a realizar obras de infraestructura en la línea B.

En este sentido, fueron recientemente adjudicadas las obras eléctricas, que estarán a cargo de la firma Zonis y que incluyen la elevación de tensión de 600 Vcc a 1500 Vcc, la puesta en servicio de ocho subestaciones rectificadoras (Alem, Pellegrini, Pasteur, Medrano, Malabia, Lacroze, Los Incas y Urquiza) y la estandarización de los grupos rectificadores a 2500 kW. De acuerdo con el presidente de SBA, Javier Ibáñez, la obra permitirá “una mejora en la eficiencia energética de entre un 30% y 40% menos de consumo”.

Si bien la línea fue objeto de trabajos de repotenciación a mediados de la década pasada -como parte de las adaptaciones para poner en marcha los polémicos trenes CAF 6000, adquiridos de segunda mano al Metro de Madrid-, estos “no fueron integrales”. Según consta en documentos oficiales, solo se reemplazaron algunos equipos, permaneciendo “diversos dispositivos [que] presentan distintos niveles de obsolescencia”, algunos de los cuales (11 celdas de media tensión, cargadores de baterías y otros) “presentan materiales con asbesto”.

No obstante, no se prevé realizar mayores adaptaciones en la catenaria rígida -también parte de las adaptaciones necesarias para los CAF 6000-, ya que esta podría soportar una tensión mayor a la actual sin inconvenientes. A este fin, meses atrás se realizó una prueba para verificar su capacidad para operar a 1500 V, tomando energía de la subestación eléctrica Nueve de Julio de la línea D y haciendo circular una formación Nagoya 5000.

Independientemente de esto, sí se contempla la instalación de catenaria rígida en las vías del Taller Rancagua y de catenaria rígida y convencional en la rampa de la estación Federico Lacroze. En este último caso, esto apunta a posibilitar la prestación de futuros servicios cortos desde Lacroze.

Una vez completada la renovación del total de la flota, también se prevé la remoción del tercer riel, ya que dejará de ser utilizado. Esto quebrará la posibilidad de que los trenes de la línea Urquiza ingresen al túnel de la línea B, proyecto varias veces contemplado pero nunca implementado.

Se adjudicaron las obras eléctricas para el cambio de tensión de la línea B

A su vez, como parte del proyecto, se prevé la renovación de aproximadamente 8,5 km de vías entre las estaciones Leandro N. Alem y Federico Lacroze, que fue renovado por última vez en 1998.

La obra apunta a intervenir “tramos críticos” en el citado sector, además del Taller Rancagua, ya que el diseño original de la línea B carece de contrabóveda en varios sectores. Este factor, sumado “al incremento en la frecuencia e intensidad de las lluvias asociada al cambio climático”, genera que la infraestructura actual resulte insuficiente para la correcta absorción de los crecientes volúmenes de agua, lo que genera un deterioro más acelerado del tendido.

La renovación tiene como objetivo “la recuperación de la capacidad de soportar en el tiempo las cargas del nuevo material rodante por medio de la readecuación del sistema de drenaje y recambio de la infraestructura de vías”.

Si bien la obra todavía no ha sido licitada y por el momento no tiene fecha de lanzamiento prevista, SBA ya lanzó y adjudicó la compra de 3400 toneladas de rieles necesarios para ejecutar los trabajos. Se trata de rieles de perfil 115RE AREMA de 56,90 Kg/m, de mayor dureza y resistencia que los actualmente instalados, cuya provisión estará a cargo de la firma Hierro y Rueda.

Otros trabajos previstos comprenden las citadas intervenciones en el Taller Rancagua y adaptaciones en el Taller Villa Urquiza. Por último, se prevé el desasbestizado y disposición final de la flota actual, trabajo que deberá ser encomendado a contratistas certificados.

Se adjudicó la compra de rieles para la renovación de vías de la línea B

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