La estación Retiro Mitre cumplió 100 años

La terminal del Ferrocarril Mitre cumplió el pasado sábado cien años de su inauguración. El monumental edificio, una de las estaciones más importantes de Buenos Aires y de todo el país, sorprende aún hoy. Las obras para mejorarla.

El 1° de agosto de 1915, mientras Europa se debatía en el conflicto de la Gran Guerra, las máximas autoridades del gobierno argentino de entonces -encabezadas por el presidente Victorino de la Plaza- y de la compañía de capitales británicos Ferrocarril Central Argentino (FCCA) se dieron cita en la estación Retiro del actual Ferrocarril General Bartolomé Mitre para hacer la inauguración formal del edificio.

El pasado sábado se cumplieron cien años de ese hecho. En el presente la estación Retiro Mitre se encuentra en obras: por partes, se están renovando sus techos para aumentar la superficie vidriada y devolverle parte de su antiguo esplendor a la zona de andenes. A la par, se han licitado obras para construir nuevos accesos y andenes para larga distancia en la zona de la nunca construida tercera nave de la estación, que actualmente se emplea como cochera.

Afortunadamente parece haberse disipado ya el interés por los proyectos inmobiliarios que abundaron hace unos veinte años atrás, que pretendían desafectar la estación del uso ferroviario para transformarla en un centro comercial a la manera de los inaugurados en los años 90, para cuya construcción se utilizaron varios edificios históricos de la Ciudad de Buenos Aires.

Se trata de un imponente edificio que cuenta con uno de los frentes más largos de la Ciudad. Su construcción se había iniciado en junio de 1909 y demandó casi seis años en completarse. La misma corrió por cuenta de compañías británicas, que fueron también las proveedoras de mayólicas, columnas y diversas estructuras utilizadas en la construcción. Los arquitectos, también ingleses. El estilo mismo de la estación es tributario de la arquitectura ferroviaria británica. El libro La presencia británica en Buenos Aires destaca que “la estación combina prestigiosos ejemplos de arquitectura británica construidos poco tiempo antes dentro de una composición similar a la del City Hall en Cardiff; se recrea la cúpula del Wesleyan Hall, la columnata del hotel Picadilly y la disposición de las fachadas de Regent Street, en Londres”. A la par, “el acceso principal fue resuelto con la modalidad que los ingleses denominan Edwardian, con accesos peatonales y entrada de carruajes”.

Pero no sólo es una estación emblemática por sus características arquitectónicas, cuyo valor resulta innegable, sino también por haber sido escenario de hechos históricos trascendentes, como la nacionalización de los ferrocarriles durante el gobierno de Perón, cuyo acto central tuvo lugar en Retiro el 1° de marzo de 1948. La Presidenta eligió precisamente esta estación para realizar el acto de promulgación de la ley que recrea Ferrocarriles Argentinos.

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