La licitación para la construcción de una plaza en la ex terminal tranviaria ubicada en la manzana delimitada por las calles Alberti, Pavón, Matheu y Constitución, en el barrio de San Cristóbal, está a un paso de la adjudicación.
Según pudo saber enelSubte, Subterráneos de Buenos Aires (SBA) decidió preadjudicar la contratación en favor de la firma Dyscon, cuya propuesta resultó vencedora frente a las ofertas de los consorcios José Luis Triviño, Bricons, Dejesus Constructora, y de la UTE Mig – Inmac Ingeniería y Arquitectura.
Se espera que, de no mediar contratiempos, en los próximos días se avanzará con la adjudicación de la contratación, lo que dará paso al posterior inicio de las obras.
Avanza el proyecto para construir una plaza en la ex terminal tranviaria de San Cristóbal
El predio donde se prevé la construcción de la plaza se encuentra bajo jurisdicción de Subterráneos de Buenos Aires, que actualmente lo utiliza como depósito. Allí se encuentran, además, instalaciones de la concesionaria Emova.
Ante la inminente adjudicación de los trabajos, que requieren la remoción de los elementos allí almacenados, SBA lanzó una venta de materiales de rezago entre los que se encuentranbastidores, cauchos, carcasas de motores, armarios metálicos y de madera, mesas, escritorios, sillas, butacas, tótems electrónicos, cartelería y luminarias. A su vez, deberán ser retirados del predio algunos coches Nagoya 5000 que se encuentran fuera de servicio y que deberán ser trasladadas a otras instalaciones.
La manzana donde se construirá la plaza funcionaba originalmente como terminal tranviaria: era la “estación Constitución” de la Compañía del Tramway Metropolitano, de capitales alemanes y subsidiaria de la Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad (CATE). La estación era la base operativa de las líneas circulares 58 y 59, que en 1953 pasaron a ser las líneas de trolebús 311 y 312. La terminal pasó a ser conocida entonces como “estación Matheu”. Tras la desaparición del sistema de trolebuses en 1966, de cuya eliminación se cumplieron recientemente 60 años, las líneas continuaron operando con ómnibus, y en 1969 recibieron los números con los que llegan a la actualidad: 61 y 62.
Atendiendo al valor histórico de las instalaciones, los pliegos prevén la preservación patrimonial de la fachada de ladrillos sobre la calle Alberti y la “reutilización de estructuras metálicas existentes adaptándolas como pérgolas que otorguen sombra”.
La empresa contratista deberá contar con un arquitecto especialista en conservación y preservación del patrimonio y con restauradores especializados. Según consta en los documentos, a los que accedió enelSubte, la obra se manejará “en relación a las sustituciones [con] el concepto que es preferible la reparación de los elementos (dentro de los márgenes de seguridad admisibles), antes que su reemplazo”.
En este sentido, desde el Gobierno de la Ciudad dejaron trascender que el proyecto guardará similitud con el ejecutado en la Plaza Mariano Boedo, donde funcionaba antiguamente la estación Vail, otra histórica terminal tranviaria.
A 60 años de su desaparición, ¿qué fue de las líneas de trolebuses porteñas?
La construcción de una plaza en el predio obedece a un pedido de los vecinos de la zona, ya que en el barrio son escasos los espacios verdes. De hecho, en 2019 se propuso un proyecto en tal sentido en el portal de participación ciudadana BA Elige, aunque la iniciativa no prosperó.
El proyecto, no obstante, implica un problema para SBA, que deberá desocupar el predio y mudar los materiales almacenados a otras instalaciones. La falta de espacio propio para el almacenaje de coches fuera de servicio y materiales es un acuciante problema para SBA, que en los últimos años se vio obligada a alquilar diversos predios para este fin -entre ellos, varios al Grupo Clarín-, a un alto costo para el fisco porteño.
Vale notar, además, que el emplazamiento del recinto se revela estratégico, ya que se encuentra a pocas cuadras del cruce de las líneas E y H. Cabe recordar que en ese punto, SBA proyecta la construcción de un enlace operativo entre ambas.
No es la primera vez que SBA debe resignar predios de su propiedad para la creación de espacios públicos.
Una situación similar ocurrió con el terreno que la empresa poseía en la Av. San Isidro Labrador y Pico, en Saavedra. El inmueble había pasado al patrimonio de SBA con la sanción de la ley 23.514, que estableció la creación del Fondo permanente para la ampliación de la red de Subterráneos. El predio fue alquilado durante años a la empresa operadora de la línea 151 de colectivos, que lo utilizaba como terminal. La totalidad de los alquileres percibidos por SBA eran destinados a obras en la red.
El predio había sido considerado para la construcción de una cochera para la línea D en el caso de que se avanzara con la extensión de la línea hasta Puente Saavedra. Como esto finalmente no ocurrió –ni se prevé que suceda en el futuro-, en 2017 la Legislatura aprobó la ley 5800, mediante la cual se desafectó al terreno del dominio público y se lo declaró “innecesario para la gestión del GCBA”.
El predio fue transferido a un emprendedor inmobiliario, en permuta por la “Manzana 66” -el predio delimitado por las avenidas Jujuy y Belgrano y las calles Catamarca y Moreno-, donde se construyó una plaza reclamada por los vecinos de Balvanera. El acuerdo incluyó una cláusula para que el 40% del predio de Saavedra fuese destinado a una plaza que se inauguró en 2023. Subterráneos no recibió compensación alguna.
Finalizarán obras en la cochera-taller Congreso de Tucumán de la línea D


