La Ciudad dio a conocer detalles de la nueva plaza que se construirá en la ex terminal tranviaria ubicada en el barrio de San Cristóbal, en la manzana delimitada por las calles Alberti, Pavón, Matheu y Constitución.

La obra incluirá la renovación integral de las veredas, mejoras en la iluminación y accesibilidad. Se instalarán espacios de juegos, áreas para la realización de deportes, y un espacio cultural que será utilizado para actividades artísticas. A su vez, se incorporarán unos 70 árboles, mobiliario urbano como bancos y cestos, y se sumará iluminación interna.
A su vez, los pliegos prevén la preservación patrimonial de la fachada de ladrillos sobre la calle Alberti y la “reutilización de estructuras metálicas existentes adaptándolas como pérgolas que otorguen sombra”.
La licitación, cabe recordar, había sido lanzada a fines del año pasado y fue adjudicada semanas atrás a la constructora Dyscon. El plazo de ejecución de las tareas es de unos 14 meses desde la firma del contrato.

El predio donde se prevé la construcción de la plaza es propiedad de Subterráneos de Buenos Aires, razón por la cual la empresa estatal porteña estuvo a cargo de la licitación. Las instalaciones eran, hasta ahora, utilizadas tanto por SBA como por la concesionaria Emova.
Con motivo del próximo inicio de los trabajos, SBASE lanzó semanas atrás una subasta de diversos materiales de rezago almacenados en distintas dependencias, entre ellas en el depósito Alberti. A su vez, próximamente deberán ser retirados del predio algunos coches Nagoya 5000 que se encuentran fuera de servicio y que deberán ser trasladadas a otras instalaciones.
La manzana donde se construirá la plaza funcionaba originalmente como terminal tranviaria: era la “estación Constitución” de la Compañía del Tramway Metropolitano, de capitales alemanes y subsidiaria de la Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad (CATE). La estación era la base operativa de las líneas circulares 58 y 59, que en 1953 pasaron a ser las líneas de trolebús 311 y 312. La terminal pasó a ser conocida entonces como “estación Matheu”. Tras la desaparición del sistema de trolebuses en 1966, de cuya eliminación se cumplió este año el 60° aniversario, las líneas continuaron operando con ómnibus, y en 1969 recibieron los números con los que llegan a la actualidad: 61 y 62.
Adjudicaron la construcción de una plaza en la ex terminal tranviaria de San Cristóbal
La empresa a cargo de los trabajos deberá contar con un arquitecto especialista en conservación y preservación del patrimonio y con restauradores especializados. Según consta en los documentos, a los que accedió enelSubte, la obra se manejará “en relación a las sustituciones [con] el concepto que es preferible la reparación de los elementos (dentro de los márgenes de seguridad admisibles), antes que su reemplazo”.
En este sentido, desde el Gobierno de la Ciudad dejaron trascender que el proyecto guardará similitud con el ejecutado en la Plaza Mariano Boedo, donde funcionaba antiguamente la estación Vail, otra histórica terminal tranviaria.
La construcción de una plaza en el predio obedece a un pedido de los vecinos de la zona, ya que en el barrio son escasos los espacios verdes. De hecho, en 2019 se propuso un proyecto en tal sentido en el portal de participación ciudadana BA Elige, aunque la iniciativa no prosperó.
La cesión al espacio público, no obstante, implica un problema para SBA, que deberá desocupar el predio y mudar los materiales almacenados a otras instalaciones. La falta de espacio propio para el almacenaje de coches fuera de servicio y materiales es un acuciante problema para SBA, que en los últimos años se vio obligada a alquilar diversos predios para este fin -entre ellos, varios al Grupo Clarín-, a un alto costo para el fisco porteño.
Vale notar, además, que el emplazamiento del recinto se revela estratégico, ya que se encuentra a pocas cuadras del cruce de las líneas E y H. Cabe recordar que en ese punto, SBA proyecta la construcción de un enlace operativo subterráneo entre ambas.
A 60 años de su desaparición, ¿qué fue de las líneas de trolebuses porteñas?
No es la primera vez que SBA debe resignar predios de su propiedad para la creación de espacios públicos.
Una situación similar ocurrió con el terreno que la empresa poseía en la Av. San Isidro Labrador y Pico, en Saavedra. El inmueble -originalmente propiedad de su predecesora Transporte de Buenos Aires (TBA)- había pasado al patrimonio de SBA con la sanción de la ley 23.514, que estableció la creación del Fondo permanente para la ampliación de la red de Subterráneos. El predio fue alquilado durante años a la empresa operadora de la línea 151 de colectivos, que lo utilizaba como terminal. La totalidad de los alquileres percibidos por SBA eran destinados a obras en la red.
El predio había sido considerado para la construcción de una cochera para la línea D en el caso de que se avanzara con la extensión de la línea hasta Puente Saavedra. Como esto finalmente no ocurrió –ni se prevé que suceda en el futuro-, en 2017 la Legislatura aprobó la ley 5800, mediante la cual se desafectó al terreno del dominio público y se lo declaró “innecesario para la gestión del GCBA”.
El predio fue transferido a un emprendedor inmobiliario, en permuta por la “Manzana 66” -el predio delimitado por las avenidas Jujuy y Belgrano y las calles Catamarca y Moreno-, donde se construyó una plaza reclamada por los vecinos de Balvanera. El acuerdo incluyó una cláusula para que el 40% del predio de Saavedra fuese destinado a una plaza que se inauguró en 2023. Subterráneos no recibió compensación alguna.
Finalizarán obras en la cochera-taller Congreso de Tucumán de la línea D


