Desde este martes 1° de septiembre, el valor del boleto del Subte pasó de $1684 a $1753. El Premetro (simple), por su parte, ahora cuesta $ 613,55.
El esquema aprobado en audiencia pública en febrero, además del actual aumento, prevé posteriores incrementos mensuales de acuerdo a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un 2%.
Cabe recordar que originalmente se había anunciado un esquema que implicaba un aumento de la tarifa a $1336 y posteriores aumentos mensuales correspondientes al IPC más un 1%. Sin embargo, días después se dio marcha atrás y se avanzó con la nueva fórmula, que implica aumentos superiores a lo inicialmente previsto.
El nuevo esquema estableció un incremento inicial a $1363 en marzo y a $1414 en abril, con posteriores actualizaciones de acuerdo a la citada fórmula (IPC +2%).
En aquel entonces, desde la Ciudad habían justificado la decisión en el hecho de que la tarifa técnica, que resulta de dividir los costos operativos por la cantidad de pasajeros transportados, ascendía a $2299,64 (sin IVA) y a $2541,10 (con IVA). A su vez, el GCBA atribuye el valor a que “los costos de explotación están principalmente relacionados con la estructura de retribución prevista en el contrato de concesión”.
Los citados precios regirán para el pago con tarjeta SUBE registrada o medios alternativos (tarjetas de crédito, débito, NFC y pago con código QR). En cambio, quienes abonen con tarjeta SUBE no registrada abonarán una tarifa notablemente más alta.
Sin embargo, existen mecanismos que permiten pagar menos que la tarifa plena:
- los usuarios frecuentes acceden a tarifas que disminuyen progresivamente una vez superados los 20, 30 y 40 viajes mensuales, siempre que utilicen el mismo medio de pago.
- los usuarios que abonen con medios alternativos pueden acceder a descuentos y promociones bancarias que ofrecen significativos ahorros. No obstante, las promociones se han reducido en los últimos tiempos y aplican topes definidos por cada entidad, que han quedado atrasados a raíz de los aumentos mensuales.
A su vez, continuarán en vigencia los beneficios de la tarifa social ($613,55, 35% de la tarifa plena), para estudiantes de secundarios y terciarios privados ($245,42, 14% de la tarifa plena), docentes ($543,43, 30% de la tarifa plena), y pases gratuitos para estudiantes estatales o privados subvencionados al 100%, personas con discapacidad y trasplantadas y jubilados, pensionados y retirados de las fuerzas armadas y de seguridad, a los que se accede mediante tarjeta SUBE. Los términos y condiciones pueden consultarse aquí.
Sin embargo, desde principios de agosto fue eliminado el descuento de la Red SUBE para los usuarios del Subte.
Este mecanismo permitía acceder a descuentos sobre el segundo viaje (descuento del 50%) y sobre los subsiguientes (descuento del 75%) dentro de las dos horas de iniciado el primer viaje. Desde principios del mes pasado, el beneficio dejó de estar vigente para quienes utilicen el Subte como segundo o tercer viaje, luego de haber utilizado el tren como primer viaje. De esta manera, los usuarios deben pagar tarifa completa al pasar por molinetes. No obstante, continúa estando vigente en sentido inverso: si el Subte fue el primer viaje, en el tren o en colectivos (nacionales o porteños) se abonará tarifa al 50%.
La Red SUBE había sido introducida en 2018 como un esquema para morigerar el impacto de los aumentos tarifarios, pero, aunque sigue vigente, las restricciones han desvirtuado notablemente su naturaleza.
Cambios en la Red SUBE: anulan un descuento clave para el Subte
Tambíén aumentan los colectivos

Desde este martes 1° de septiembre, los colectivos de jurisdicción porteña aumentaron sus tarifas, con valores que oscilarán entre $887,99 y $1.138,77.
Al mismo tiempo, los colectivos de jurisdicción provincial también incrementaron sus valores, con boletos que van desde $1.158,97 hasta $2.043,84.
En cambio, y al igual que el mes pasado, en septiembre no habrá aumento en los colectivos de jurisdicción nacional. Cabe recordar que estas tarifas se actualizaron en tres tramos, a mediados de mayo, junio y julio. Por el momento no hay nuevos aumentos anunciados para estas líneas, que no tienen previsto un mecanismo de actualización mensual como las porteñas y bonaerenses.
En cuanto a los trenes metropolitanos, entrará en vigencia el último tramo de aumento: el boleto oscilará entre un mínimo de $450 y un máximo de $790 en las líneas metropolitanas y entre $360 y $1300 en las suburbanas diésel (“local extendido”). Al igual que con las líneas de colectivos, no hay nuevos aumentos anunciados sobre este esquema, que implicó un aumento del 60% en promedio desde mayo.
Los aumentos de la tarifa del Subte agudizan la brecha existente con la tarifa de los colectivos. La existencia de tres jurisdicciones con tarifas distintas, sumada a las citadas restricciones de la Red SUBE, no hace más que empeorar el panorama. A su vez, las tarifas de las líneas nacionales están desfasadas tanto de la tarifa de sus homólogas porteñas y provinciales como de la del Subte.
En cualquier caso, se trata de cifras muy por debajo de la tarifa del Subte. Vale recordar que al menos durante toda la década del 90 y hasta 2012 -cuando el Subte fue transferido a la Ciudad- el valor de la tarifa estaba equiparado con el boleto mínimo de colectivo.
La situación es tan confusa que un viaje de la misma extensión y de condiciones similares puede terminar costando valores muy distintos dependiendo de si se realiza en Subte, en un colectivo porteño o en un colectivo nacional, cuyas trazas muchas veces se superponen. Si a esto se suman factores como los descuentos por usuario frecuente del Subte, la Red SUBE o las promociones bancarias, resulta muy difícil para el usuario tener claridad acerca de cuánto efectivamente se paga por ese servicio o cuál es realmente la opción más económica.
La situación es otro episodio más de la falta de una planificación coordinada de los transportes, que en una Ciudad de las dimensiones y las características de Buenos Aires requiere, inevitablemente, de una escala metropolitana.


