SBASE encargó en la década del 70 un total de 18 coches para reforzar la flota de la línea B. Pese a su escasa antigüedad, fueron radiados junto a los Metropolitan-Cammell y Osgood-Bradley en 1995, sin alcanzar siquiera los 20 años de servicio. ¿Qué fue de su existencia luego de su retiro del servicio comercial?

Hacia fines de la década del 70, la flota de la línea B se encontraba prácticamente estandarizada. Estaba compuesta por coches Metropolitan Cammell y Osgood-Bradley, de fabricación británica y estadounidense, respectivamente. Una pequeña serie de coches nacionales, copia fiel de los originales, fue construida por Fabricaciones Militares en la década del 60 para completar la flota. Pese a su origen diverso, los coches respondían a enormes similitudes estructurales y mecánicas: las diferencias entre las distintas series sólo eran notorias para el ojo entrenado.

A partir de 1976, Subterráneos de Buenos Aires comenzó a planificar la incorporación de una nueva tanda de coches para reforzar el servicio. Pero esta vez no se trataba de replicar a los coches inaugurales, sino de construir un nuevo tipo de material. Así fue encargada la elaboración de un nuevo modelo de coche que se conoció como Siemens-FM, del que se construyeron 18 unidades. La empresa alemana aportó la mecánica y los componentes eléctricos, mientras que las carrocerías y el montaje de los coches estuvieron a cargo de la empresa estatal Fabricaciones Militares.

Siemens-FM trasladado en carretón, apenas salido de fábrica. Fotografía: Colección Eduardo Maciel

Los primeros coches ingresaron al servicio durante 1977, mientras que los restantes hicieron lo propio durante 1978. Cada coche equipaba dos motores Siemens de 195 HP cada uno, que recibían alimentación de 600 VCC por tercer riel, compatibles con la línea B y el Ferrocarril Urquiza. Su diseño respetó las especificaciones de gálibo ferroviario de la línea B, de manera que aprovechasen todo el espacio disponible en el túnel.

Siemens-FM “192” descargando pasajeros en estación Uruguay. Fotografía: Constructora Panedile

No obstante su escasa antigüedad, los Siemens-FM fueron retirados del servicio con la llegada de los trenes Mitsubishi ex línea Marunouchi del Metro de Tokio, en 1995. Los trenes japoneses significaron también el final de carrera para los veteranos Metropolitan Cammell y Osgood Bradley, que circulaban en la línea B desde su inauguración en 1930. Este recambio de flota implicó una curiosa situación: trenes fabricados en 1977 fueron reemplazados por otros más antiguos fabricados entre 1959 y 1964, aunque, claro está, en un excelente estado de conservación.

Mientras conformaron parte del parque rodante de la línea B, los Siemens-FM tuvieron una existencia accidentada. El 9 de agosto de 1993 pasadas las 20 horas una formación, encabezada por el coche 194, colisionó con otra que se encontraba partiendo desde la estación Ángel Gallardo. El choque ocasionó un total de 72 heridos y las tareas de rescate involucraron la intervención de 30 ambulancias y cuatro dotaciones de Bomberos. También tuvo participación en un siniestro el coche 192.

Siemens-FM siniestrado en Ángel Gallardo (1993)

Coche 192 siniestrado, estacionado en Federico Lacroze.

Luego de su retiro del servicio comercial, los coches fueron trasladados a los talleres de Lynch mediante la rampa que vincula la línea B con el Ferrocarril Urquiza en la estación Federico Lacroze. Allí quedaron arrumbados: muchos de ellos permanecen ahí hasta el día de hoy. Pero, ¿qué fue de ellos?

Formaciones en Lynch, a poco de ser radiadas. Fotografía: Ariel Pascuali

Durante la renovación de vías que Metrovías encaró a partir de 1996, un coche fue adaptado y transformado como chata con cabina para su empleo en el tren de obra, transportando los materiales necesarios para el recambio integral de rieles y durmientes. Este coche, de particular aspecto, quedó apartado en Lynch luego de haber cumplido sus tareas, profundizándose su deterioro.

En Lynch, ya visiblemente deteriorado, el tren de trabajo formado por coches Siemens-FM radiados.

Otros coches allí apartados no perdieron su fisonomía original. De hecho, algunos de ellos se asoman a una “segunda vida” como ferrobuses locales en el interior de la Provincia de Buenos Aires. A mediados de la década pasada, SBASE donó a la Municipalidad de 25 de Mayo un coche para ser utilizado en un servicio de ferrobus local entre las localidades de Del Valle y Ernestina. El proyecto sería financiado por el Banco Mundial e incluía la reconversión de los antiguos coches eléctricos en coches-motores de tracción diesel y su adaptación a trocha ancha (1676mm) para circular por vías del Ferrocarril Roca. Al momento de elaborar este informe, dichas tareas se encuentran en stand-by.

Coches para el Ramal Fátima-Rojas, modificados en los Talleres de Junín. Foto: Coop. de Trabajo Talleres Junín

Mejores perspectivas parece tener el proyecto encarado por la Municipalidad de Rojas, que adquirió a SBASE un total de tres coches con similares objetivos. En este caso, se espera convertir a las tres unidades en coches-motores de propulsión diesel-eléctrica que puedan funcionar acopladas o en forma independiente por el ramal Fátima-Rojas del Ferrocarril General Urquiza, que comparte trocha con el Subte. Los trabajos de adaptación y conversión, que comenzaron en 2013, se encuentran a cargo de la Cooperativa de Trabajo Talleres Junín.

El coche 193, por su parte, se encuentra resguardado en las instalaciones del Ferroclub Lynch y ha sido otorgado en custodia a la AAT (Asociación de Amigos del Tranvía). Dicha unidad goza de un estatus de protección patrimonial garantizado por la ley 2796, sancionada en 2008 por la Legislatura Porteña. Visiblemente el coche presenta un buen estado de conservación.

Coche 193, goza de protección patrimonial por ley.

El resto de las unidades permanecen aparcadas a la intemperie en Lynch, junto a dos coches Mitsubishi “repuesteros” y algunas unidades Toshiba del Ferrocarril Urquiza, desafectadas del servicio, expuestas a todo tipo de actos vandálicos. Ninguna de ellas goza de protección patrimonial.

Siemens-FM en Lynch, visiblemente vandalizado, al aire libre.

Siemens-FM vandalizado, junto a un Mitsubishi “repuestero”.

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