En campaña, Macri presentó un proyecto de RER

Macri presentó ayer un proyecto para construir la Red de Expreso Regional (RER), que en una primera etapa vincularía al Ferrocarril Roca con el San Martín y el Mitre. Se construiría una nueva estación subterránea en el Obelisco y túneles bajo la Av. 9 de Julio. La escasa coordinación con Nación en la elaboración del proyecto plantea algunos interrogantes.

A más de 40 años de haberse planteado la idea en el Estudio Preliminar del Transporte de la Región Metropolitana (EPTRM), por primera vez la Red de Expreso Regional (RER) fue planteada en un anuncio oficial. En el mediodía de ayer el Jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, acompañado de Horacio Rodríguez Larreta y Guillermo Dietrich realizaron la presentación del ambicioso proyecto que, si bien se presentó como una iniciativa del Gobierno de la Ciudad, tiene tono de campaña y podría concretarse en una eventual presidencia de Macri.

El proyecto presentado ayer consta de 16 kilómetros de túneles y cuatro nuevas estaciones de ferrocarril: tres subterráneas (Constitución Nueva, Obelisco y Correo Central) y una en superficie, presumiblemente Retiro Norte, además de estar planteado en tres etapas. La primera de ellas consistiría en la unificación de las líneas Roca y San Martín con túneles debajo de la Avenida Nueve de Julio, tal como se presentó en un render animado que acompañó la presentación, cuya concreción se estima en un plazo de cuatro años. La inversión sería de 1800 millones de dólares.

La estación Obelisco, la única de la que se dieron precisiones, tendrá tres niveles subterráneos: el primero, ocupado por la Terminal de Combis, el segundo servirá para combinar con el Subte (líneas A, B, C y D) y con la línea Sarmiento, que se extendería hasta Correo Central, el tercero sería la estación propiamente dicha, que será pasante y servirá a los trenes del Roca, el San Martín y el Mitre.

Para los ferrocarriles Belgrano Norte y Sur se plantean tres etapas. La primera consiste en que el Belgrano Sur llegue a Constitución con una terminal propia, un proyecto que fue anunciado el año pasado en forma conjunta por Nación y Ciudad; en la segunda, el Belgrano Sur terminaría en la actual estación Plaza Constitución una vez liberadas las vías utilizadas por los trenes del Roca. En una tercera, en tanto, se construiría un túnel independiente de trocha métrica bajo la Nueve de Julio, proporcionando un enlace con el Belgrano Norte.

Los servicios RER, según lo planteado por el GCBA, tendrían terminales dentro de la Ciudad. Las líneas proyectadas, según se detalló, son las siguientes:

  • RER Ezeiza – Paternal (Roca/San Martín)
  • RER Glew – Belgrano C (Roca/Mitre Tigre)
  • RER Claypole – Colegiales (Roca/Mitre Suárez)
  • RER Moreno – Correo Central (Sarmiento)
  • RER Tapiales – Aristóbulo del Valle (Belgrano Sur y Norte)
  • RER González Catán – Aristóbulo del Valle (Belgrano Sur y Norte)

Naturalmente, para su concreción deberán realizarse obras complementarias: electrificar los ferrocarriles San Martín (al menos hasta Paternal, donde concluiría el viaducto cuya construcción se acordó con Nación el año pasado) con catenaria a 25.000 voltios y los Belgrano Norte y Sur, que tienen tracción diésel, además de tender catenarias, también a 25 Kv, en el Ferrocarril Mitre, al menos en el tramo afectado a los servicios RER.

El proyecto, más allá de que algunos de sus puntos sean debatibles, no es descabellado para una ciudad como Buenos Aires, que precisa que se aumente la red ferroviaria y se mejore su servicio para que vuelva a ser, cada vez más una alternativa viable de movilidad, en un momento en que el colectivo concentra aproximadamente siete de cada diez viajes. Las mayores dudas vienen por el lado del financiamiento, ya que una obra de este tipo requeriría un acceso a mercados financieros internacionales a tasas razonables.

Otro punto oscuro del anuncio es que quedó poco clara la coordinación con Nación y con Ferrocarriles Argentinos, de quienes dependen los ferrocarriles, en la elaboración del proyecto. Una obra de esta magnitud requeriría una coordinación más clara y un diálogo serio entre todos los actores involucrados, más allá de su color político. Sin embargo, es destacable al menos que nada de lo presentado colisiona con las obras planificadas y en marcha, sino que en todo caso tiende a complementarlas.

La única línea que quedó excluida de la RER presentada por Macri ayer fue, curiosamente, el Urquiza. Dicha línea es la que requiere menor inversión para llegar al centro, ya que no necesita la construcción de ningún túnel nuevo: puede utilizar el de la línea B de Subte, con la que comparte gálibo y alimentación eléctrica. Una mala decisión tomada por la Ciudad, reemplazar el tercer riel por catenaria rígida (obra a cargo de SBASE), impedirá que el Urquiza pueda llegar al Obelisco con una mínima inversión y sumarse así a la Red de Expreso Regional.

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