Trolza firmó un acuerdo con Benito Roggio Ferroindustrial (BRf) para fabricar trolebuses y buses eléctricos en Córdoba. La instalación de la empresa rusa coincide con el anuncio de que el gobierno comprará 400 buses eléctricos. Trolza había manifestado interés en radicarse en el país el año pasado.

La compañía de origen ruso Trolza y la argentina Benito Roggio Ferroindustrial (BRf) firmaron un acuerdo el pasado 30 de junio para fabricar trolebuses y buses eléctricos en el país, más concretamente en la planta que Roggio posee en Juárez Celman, provincia de Córdoba.

Ambas empresas se comprometieron a trabajar “en la creación, ampliación y modernización” de los sistemas de trolebuses en la Argentina. En un comunicado, afirmaron que “evaluarán proyectos de construcción, comercialización, mantenimiento o modernización” de este modo de transporte. El acuerdo fue firmado en la sede de la representación comercial de la Federación Rusa en la Argentina, ante la presencia del agregado comercial de ese país, Sergei Derkach.

Si bien Roggio no posee experiencia en este tipo de vehículos -hasta ahora se dedicaba casi exclusivamente a la refacción, remodelación y reparación de material rodante y tractivo para ferrocarriles y subterráneos-, Trolza es una de las compañías líderes de esta industria a nivel mundial.

El acuerdo tomo estado público casi al mismo tiempo que se conoció que el Estado nacional llamaría a licitación para la adquisición de buses eléctricos a batería, un campo en el que Trolza tiene cierta experiencia. Esa contratación requeriría “la radicación de una planta para la producción industrial en el país de la nueva tecnología”, según informó la agencia estatal Télam. De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, que está a cargo de la licitación, los coches eléctricos tendrían prioridad de circulación en los corredores de Metrobús, aún en los previstos para el interior del país.

Uno de los nuevos trolebuses para Córdoba, fabricados por Trolza.
Uno de los nuevos trolebuses para Córdoba, fabricados por Trolza.

Cabe recordar que la firma rusa había manifestado el año pasado sus intenciones de instalarse en la localidad bonaerense de Florencio Varela, algo que finalmente no prosperó. Córdoba resulta una plaza interesante para esta industria, ya que –tal como recordó este medio semanas atrás-, la capital de esa provincia se encuentra en un proceso de modernización de su flota de trolebuses, justamente de la mano de Trolza.

Ese negocio es también codiciado por la argentina Materfer (a la sazón también radicada en Córdoba), que años atrás vendió trolebuses a la Empresa Provincial de Transporte de Mendoza (EPTM). Actualmente esa firma estatal se encuentra en una situación financiera muy delicada, debiendo rematar 106 coches fuera de servicio, que habían sido adquiridos de segunda mano a Vancouver en 2008.

También Rosario se ha orientado recientemente a este medio de transporte, firmando poco tiempo atrás la compra de 12 coches cero kilómetro para poner en marcha una segunda línea de trolebuses en esa ciudad.

Comentarios