Los coches Siemens-Schuckert O&K fabricados en Alemania hace ya 80 años participaron de la marcha blanca de las nuevas estaciones de la línea A. Dos trenes de cinco coches cada uno constituyen los refuerzos destinados por SBASE para sostener la frecuencia.

Cuando la Compañía Hispano Argentina de Obras Públicas y Finanzas (CHADOPyF) encargó a la Siemens de Alemania la fabricación de una serie de coches para prestar servicio en sus líneas de Buenos Aires, dificilmente podía imaginar que 80 años después los mismos podrían estar presentes en una inauguración, esta vez en la línea de su compañía rival, la Compañía Anglo-Argentina de Tramways, propietaria de la línea A.

Los mismos coches que el presidente Agustín P. Justo abordara en 1934 para inaugurar el tramo Constitución – Diagonal Norte de la línea C participaron hoy de la habilitación del tramo Carabobo – San Pedrito de la línea A.

Los trenes Siemens cuentan hoy con un curioso récord: haber participado en inauguraciones y prestado servicio comercial en todas las líneas con captación de energía por contacto superior. Así, los coches inaugurales de las líneas C (1934), D (1937) y E (1944) también cumplieron dicha función en las líneas H (2007) y A (2013). En esta última, su circulación nunca se había practicado de forma regular ya que estas unidades se alimentan a 1500 volts y la línea A tenía, hasta el verano pasado, tensión de 1100 V.


Fotografía de fábrica de los Siemens en su configuración original.

Los coches fueron estética y mecánicamente intervenidos por las firmas Emepa y Alstom en sus plantas de Chascomús y La Plata, respectivamente. Las reformas incluyeron el reemplazo de la cadena de tracción, la colocación de un nuevo frontal, la habilitación de comunicación entre coches, instalación de ventilación forzada, recambio de puertas y ventanas y renovación de interiorismos. La renovación alteró sustancialmente su aspecto, provocando que no denoten su verdadera edad.


Descarga de los coches en el Puerto de Buenos Aires, 1934.

La reforma de 86 coches Siemens-Schuckert y 64 coches CAF-General Eléctrica Española fue uno de los frustrados proyectos de la Secretaría de Transporte de la Nación en épocas del procesado secretario Ricardo Jaime. Las tareas se adjudicaron a Emepa y Alstom en 2006, pero el Gobierno Nacional se resistió a realizar una redeterminación de precios y por falta de pago sólo prosperaron unos pocos coches modelo. Una vez realizado el traspaso, la Nación se desentendió de todas sus inversiones en el Subte, exceptuando las obras de extensión de la línea E y el aporte de los 45 coches CNR para la línea A, quedando los coches a la deriva.

La Ciudad, necesitada de material rodante para habilitar las estaciones San Pedrito y San José de Flores, echó mano al material disponible y optó por hacerse cargo del costo de algunas pocas formaciones.

En principio, SBASE utilizaría los coches por un corto período de tiempo, hasta que comiencen a llegar los 105 coches adquiridos a CNR mediante el consorcio CITIC. El proyecto de endeudamiento para adquirirlos obtuvo esta semana dictamen favorable en la Comisión de Presupuesto, pero aguarda aún aprobación por parte de la Legislatura.

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