Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF) lanzó una licitación para la instalación de equipos de frenado automático ATS (Automatic Train Stop) en 140 locomotoras de cargas.
La contratación abarca la instalación de equipos en 60 máquinas de trocha ancha asignadas a las concesionarias Nuevo Central Argentino (NCA), Ferrosur Roca (FR) y Ferroexpreso Pampeano (FEPSA) -renglón 1, que contempla 59 locomotoras GM GT22 y una GM GR12- y en 80 locomotoras de trocha ancha y angosta de Trenes Argentinos Cargas -renglón 2, que incluye 55 locomotoras CRRC CDD5 de ancha, y 25 CRRC CDD6 de angosta-.
De acuerdo con los pliegos, a los que accedió enelSubte, los elementos a instalar son equipos de a bordo: el receptor de ATS, cajas contenedoras, conmutadores de indicadores, antenas de recepción, tableros, entre otros. Los trabajos apuntan a garantizar la seguridad de la circulación de las locomotoras que ingresen a la sección local de las respectivas líneas, en el AMBA, donde ya se encuentra instalado y operativo el sistema ATS.
Esta licitación se complementa con otra similar, destinada a la instalación de equipos de ATS en las locomotoras de los servicios locales diésel de las líneas Mitre y Sarmiento. Esta contratación, que se encuentra pendiente de adjudicación al momento, contempla la colocación de dispositivos en un total de 34 locomotoras, 17 de la línea Sarmiento (9 GM G12, 7 GM 319 y 1 GA8) y 17 de la línea Mitre (3 GM G12, 6 GM G22, 4 ALCO y 4 GM GT22).
Avanza la licitación para la instalación del ATS en las locomotoras del Mitre y el Sarmiento
Vale notar que la colocación de los equipos en las locomotoras correrá íntegramente por cuenta del Estado nacional, incluso en aquellas líneas que se encuentran bajo gestión privada. En el caso de NCA, cabe recordar, su contrato fue renovado hasta el año 2032, mientras que Ferrosur Roca y Ferroexpreso Pampeano recibieron prórrogas de corto plazo, a la espera de una relicitación de sus respectivas áreas de concesión.
En el caso de la estatal Trenes Argentinos Cargas (TAC) se prevé su privatización total en breve: el Gobierno se encuentra ultimando detalles para la publicación de los pliegos, que originalmente había sido prometida para abril pasado. En este caso, la venta de la empresa estatal vendrá acompañada del remate de la totalidad del material rodante, lo que incluye las locomotoras a intervenir. Vale decir, la instalación de los equipos no será exigida como inversión a los eventuales futuros concesionarios.
Prorrogan otra vez el contrato de Ferroexpreso Pampeano, pero volverán a licitar la concesión
Tal como detalló este medio días atrás, “el producido de la venta del material rodante […] será asignado a un fideicomiso” con destino al “financiamiento y pago de las obras sobre las vías a ser concesionadas”, esto es, las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. De acuerdo con estimaciones oficiales, el monto a recaudar será de “entre 400 y 500 millones de dólares”, lo que permitiría financiar al menos la mayor parte del “plan de obras obligatorio” que será incluido en los aún no publicados pliegos de concesión. El resto, hasta alcanzar los 800 millones que las fuentes oficiales estiman como monto de inversión final, se complementaría con deuda.
No obstante, hasta el momento no se ha hecho pública ninguna definición sobre el citado plan de obras, más allá de algún trascendido sobre proyectos puntuales. Por lo pronto, se conoce que las obras se limitarán a los tramos actualmente operativos, ya que no se exigirá a los concesionarios la rehabilitación de ramales fuera de servicio.
A la espera de definiciones, permanecen en el limbo obras de gran trascendencia logística, como la circunvalación ferroviaria de Santa Fe -que se estaba ejecutando con financiamiento chino y que contaba con un importante porcentaje de avance, pero que fue frenada por decisión de la actual gestión– y hasta proyectos urgentes que estaban incluidos en la “Emergencia Ferroviaria”, que fueron recientemente cancelados sin que se los haya relicitado. Otros, como el demorado proyecto del Mercosur para el Ferrocarril Urquiza, en tanto, seguirán dependiendo del financiamiento estatal.


