Quién es Marcelo Orfila, el polémico presidente de Ferrocarriles Argentinos

Marcelo Orfila, presidente de SOFSE y de Ferrocarriles Argentinos, proviene del ámbito privado. Allí se desempeñó en varias empresas del grupo Eurnekian y en el sector inmobiliario. Negocios con las tierras de Empalme Norte, aumentos de sueldo para los cargos jerárquicos, alquileres en Puerto Madero, consultoras privadas y millonarias contrataciones sin licitación.

Marcelo Orfila, quien quedara ayer en el centro de las miradas por el caso SOFSE – AON, fue designado como presidente de la Operadora Ferroviaria del Estado en diciembre pasado, luego de la asunción de Mauricio Macri como presidente de la Nación. En función de ese cargo, Orfila es también presidente del directorio de Ferrocarriles Argentinos, la sociedad que integra a todas las empresas ferroviarias del Estado y que fue creada el año pasado mediante una ley del Congreso que fue aprobada con apoyos políticos transversales.

El hombre clave del macrismo en los ferrocarriles es un contador egresado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires en 1982, con posgrados en la Universidad de Columbia (Estados Unidos). Orfila, tal como anticipó este medio meses atrás, cuenta con una dilatada carrera en el sector privado, en el que trabajó toda su vida profesional hasta recalar en SOFSE.

Entre sus más destacadas actuaciones se cuentan haberse desempeñado como gerente general en Alpargatas entre 1994 y 1997, cargo que abandonó en medio de una serie de despidos en la empresa, como miembro del directorio de Aeropuertos Argentina 2000 entre 2000 y 2007 y director de Nuevos Negocios de Corporación América (otra empresa del Grupo Eurnekian) entre 2005 y 2007.

Su último trabajo en el sector privado –exceptuando Orfila Consulting, su propia firma de consultoría y asesoramiento empresario– fue el de gerente general del Grupo Monarca, una firma dedicada a emprendimientos inmobiliarios, en la que se desempeñó entre 2011 y 2014.

Ubicación del Empalme Norte, playa que permite el acceso al puerto y la conexión con el Roca vía Puerto Madero.

Ubicación del Empalme Norte, playa que permite el acceso al puerto y la conexión con el Roca vía Puerto Madero.

Casualmente o no, uno de los primeros negocios que el macrismo proyectó una vez llegado al poder fue el remate de los terrenos correspondientes a la playa de cargas de Empalme Norte, en el barrio de Retiro, precisamente para abrirlos al sector inmobiliario del que viene Orfila, y donde estiman edificar por unos 300.000 metros cuadrados. La playa es controlada por la Administración General de Puertos, empresa que es socia junto a SOFSE en Ferrocarriles Argentinos Cargas y Logística.

El escaso tiempo que lleva al frente de la empresa estatal ha sido prolífico en escándalos. A poco de asumir, el directorio de SOFSE creó nuevos cargos (los “asesores CEO”, provenientes del sector privado y que no existían en el organigrama de la firma) y les otorgó sueldos de entre 120 mil y 160 mil pesos mensuales. El propio Orfila se aumentó el sueldo a 200 mil pesos por mes, dándose a sí mismo el salario mejor remunerado de la administración pública nacional. Luego se supo que la empresa alquiló oficinas en Puerto Madero para albergar precisamente a estos nuevos cargos. Según trascendió, a Orfila y sus colaboradores no les resultaba confortable el viejo edificio racionalista estatal de Libertador y Ramos Mejía, histórica sede de Ferrocarriles Argentinos.

En paralelo a esas designaciones en el ámbito jerárquico, la SOFSE contrató a una consultora privada para realizar indagaciones al personal ferroviario y “buscar ñoquis”, con vistas a una reestructuración de personal. En medio de esto, la empresa se hizo tiempo para eliminar toda referencia a Ferrocarriles Argentinos en su página web, cartelería y material gráfico, reemplazando el tradicional logo –que es también una seña de identidad– por la insulsa denominación “Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado”, el nombre legal de la división de Operación de Ferrocarriles Argentinos heredado de una ley de épocas de Ricardo Jaime.

Pero lo que amenaza convertirse en un serio problema para la continuidad de Orfila –ahora imputado– al frente de la empresa estatal es la causa penal a la que dieron curso el fiscal Federico Delgado y el juez Sebastián Casanello: la investigación por la contratación directa de la aseguradora AON, vinculada a hombres del grupo SOCMA, en reemplazo de Nación Seguros. Puede que los allanamientos de ayer, que se dieron tanto en la sede de la aseguradora como en SOFSE, el Ministerio de Transporte y la Superintendencia de Seguros de la Nación, sean sólo el principio: de acuerdo con el fiscal, podrían “existir otras numerosas operaciones similares en el ámbito del Ministerio de Transporte”.

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