Mini Davos: el gobierno pone al ferrocarril como ejemplo para inversiones privadas

Los titulares de ADIF y SOFSE, junto a funcionarios de Transporte, presentaron los programas de inversión ferroviaria en el Mini Davos. Buscan atraer inversores privados para financiar obras en el sector, mediante proyectos de participación público-privada con garantías de rentabilidad.

Funcionarios del Ministerio de Transporte y de Ferrocarriles Argentinos presentaron este martes el plan de inversiones para el sector de transporte ferroviario ante el foro de inversiones y negocios apodado “Mini Davos”, que se realiza desde el pasado lunes en el Centro Cultural Kirchner.

Los trenes fueron protagonistas de la jornada empresaria en el CCK al punto de ser expuestos como ejemplo de sector pasible de recibir inversiones privadas, tanto extranjeras como nacionales. Tal es así que la imagen de uno de los modernos coches CSR que la gestión de Randazzo adquirió para las líneas Mitre y Sarmiento formó parte de la escenografía ante la que departieron funcionarios y empresarios.

La delegación de funcionarios estuvo integrada por la secretaria de Obras de Transporte y mano derecha del ministro Guillermo Dietrich, Manuela López Menéndez, el imputado presidente de Trenes Argentinos Operaciones (y de Ferrocarriles Argentinos), Marcelo Orfila, y el presidente de Trenes Argentinos Infraestructura, Guillermo Fiad.

El titular de ADIF, Guillermo Fiad, habla ante los inversores. Detrás, López Menéndez y Orfila.

El titular de ADIF, Guillermo Fiad, habla ante los inversores. Detrás, López Menéndez y Orfila.

En líneas generales, la presentación rondó en torno al llamado “Plan Nacional Ferroviario” anunciado la semana pasada –que contempla obras únicamente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, marginando al Interior–, en el que se encuentran incluidos el cuestionado soterramiento de la línea Sarmiento, la instalación de ATS en todas las líneas metropolitanas y la Red Expresa Regional (RER), además de otras obras heredadas de la gestión Randazzo, aunque recortadas con respecto del Plan Quinquenal de Ferrocarriles Argentinos, cuya aplicación fue congelada. Con respecto al tráfico de cargas, se puntualizó el plan de obras previsto para las líneas de carga administradas por el Estado (Belgrano, San Martín y Urquiza), las que se ejecutarán con el financiamiento chino que fuera acordado en 2013 y gracias al que se adquirieron las locomotoras de trocha angosta y ancha recientemente presentadas.

Tales planes habían sido anticipados meses atrás a los inversores extranjeros en ocasión del roadshow (sic) realizado por López Menéndez, Orfila y Fiad en distintos países europeos. Según anticipó entonces este medio, el objetivo del gobierno es alentar la implementación de proyectos de participación público-privada en los que los inversores reciban una “garantía de rentabilidad” en relación a sus desembolsos. Ese proyecto, que está en trámite en el Congreso Nacional, recibió dictamen favorable de un plenario de comisiones del Senado este mismo martes y contempla explícitamente la posibilidad de implementar este tipo de modalidad público-privada para ferrocarriles (inclusive de servicios metropolitanos), tomando como ejemplos contratos de este tipo en Perú, Colombia, Chile y Brasil, entre otros.

Esas intenciones tomaron cuerpo la semana pasada, cuando la plana mayor de Transporte confirmó que los capitales privados podrían financiar parte de las obras del citado Plan Nacional Ferroviario. La contrapartida que asegure el margen de rentabilidad podría ser la concesión de la explotación de servicios sobre la infraestructura a construir.

Sin embargo, algunos de los empresarios interesados en el sector ferroviario no dejan de ser viejos conocidos: uno de los asistentes a la charla fue el ex senador Roberto Urquía, CEO de Aceitera General Deheza, empresa que controla Nuevo Central Argentino (NCA), una de las tres operadoras privadas de carga que subsisten en la Argentina, cuya concesión debería revertir al Estado de acuerdo con la ley de Ferrocarriles Argentinos aprobada el año pasado por el Congreso, con apoyos transversales de las principales bancadas. Pero la ley de Ferrocarriles Argentinos también parece en camino a convertirse en letra muerta.

Comentarios