La Ciudad de México completó la integración de 17 nuevas formaciones cero kilómetro adicionales para el Tren Ligero que conecta a Xochimilco con Tasqueña.
De acuerdo a lo informado por las autoridades, las nuevas unidades ya se encuentran integradas al servicio. Además de la entrega de formaciones, se realizaron una serie de trabajos como “la construcción de una nueva terminal en Tasqueña de 1,500 m², la ampliación de andenes y techumbres en seis estaciones para la operación de trenes dobles, la rehabilitación integral de 11 estaciones”, destacaron.
La compra, cabe recordar, fue encargada por el ente estatal Servicio de Transportes Eléctricos de la Ciudad de México (STE-CDMX) a la firma china CRRC Zhuzhou, por un monto superior a los 370 millones de pesos mexicanos. La capital mexicana ya había encargado a CRRC en 2022 una primera partida de nueve formaciones.
El STE-CDMX, cabe recordar, administra tanto el tren ligero como los trolebuses y el Cablebús. El Metro también es administrado por el Estado, aunque a través de otro organismo, el Sistema de Transporte Colectivo (STC).
Las nuevas formaciones son duplas con una vida útil de 30 años, cuentan con cabinas de conducción en ambos extremos y están adaptadas a las condiciones climáticas de México -en especial, a las intensas lluvias-, procurando evitar un desgaste acelerado de los coches.
Con los nuevos trenes, buscan aumentar la capacidad de transporte de este tramo en miras a la alta demanda prevista por el Mundial de Fútbol que se celebrará este año, además de reforzar el servicio regular.
Además del nuevo material rodante y de las tareas realizadas estos meses, entre 2019 y 2021 el Tren Ligero recibió importantes inversiones en infraestructura: las tareas comprendieron principalmente el recambio de vías, que contaban con mucha antigüedad y no permitían la circulación a gran velocidad.
Apuesta por el sistema ferroviario
La incorporación de estos trenes se enmarca en el fuerte impulso que México está dando al fortalecimiento de su sistema ferroviario, tanto en la capital como en el resto del país.
Semanas atrás, tal como informó enelSubte, fue inaugurada la tercera y última etapa del tren interurbano México – Toluca, conocido como “El Insurgente”. Se habilitó el tramo entre Santa Fe y Observatorio, con el cual ya se puede realizar el recorrido completo entre el Estado de México y la ciudad capital.
En el sector de larga distancia, avanzan las obras de los proyectos Ciudad de México – Pachuca –cuyas formaciones serán fabricadas por CRRC en México– México – Nuevo Laredo (1143 km), Ciudad de México – Guadalajara – Nogales (1783 km) y Ciudad de México – Coatzacoalcos (800 km). A su vez, recientemente se adjudicó a Alstom la fabricación de 47 formaciones destinadas a los futuros servicios de larga distancia México – Querétaro, Querétaro – Irapuato y Saltillo – Nuevo Laredo.
Con esta revitalización como objetivo, meses atrás el Congreso mexicano aprobó una reforma constitucional que le devuelve al Estado el control sobre la infraestructura ferroviaria, declarada como área prioritaria para el desarrollo nacional.
Inauguraron la tercera y última etapa del tren interurbano México – Toluca
Cabe recordar que, además de estos proyectos, se avanza con la terminación de nuevos tramos del Tren Maya. Tal como informó enelSubte, a principios de año pasado fueron inaugurados dos nuevos tramos de ese ramal ferroviario, que no solo servirá a pasajeros, sino también a cargas: en el futuro se habilitará una conexión multimodal con Puerto Progreso, cuyos trabajos ya se encuentran en curso.
La apuesta de México por el sector ferroviario despierta el interés de grandes fabricantes en el país. Recientemente, la empresa china CRRC anunció la ampliación de sus instalaciones en el país, donde ensamblará los citados trenes para el servicio a Pachuca y desde donde espera avanazar en nuevos proyectos.
El renovado impulso con el que México intenta revitalizar su transporte ferroviario contrasta fuertemente con la realidad argentina. En menos de dos años dejaron de circular en nuestro país 12 servicios de media y larga distancia, y los cuatro servicios que continúan circulando no tienen su futuro garantizado, al mismo tiempo que se profundiza el recorte presupuestario para el sector.
En el AMBA, importantes proyectos en curso o previstos como la finalización del viaducto de la línea Belgrano Sur y la electrificación de sus dos ramales, la renovación de vías y electrificación de la línea San Martín y la extensión de la sección eléctrica de la línea Mitre fueron descartados o se encuentran paralizados.


