El último viaje de los Siemens en la línea H

El pasado domingo 26, los históricos Siemens dejaron de correr en la línea H, tras casi nueve años de servicio. A diferencia de lo ocurrido con los Brugeoise en 2013, no hubo despedida formal, ni lágrimas, ni palabras emotivas. Pero el adiós no será definitivo: podrían comenzar a correr pronto en la línea E.

En medio de un total silencio, el pasado domingo 26 por la noche tuvo lugar el último viaje de los trenes Siemens Schuckert – O&K en la línea H. “Nadie, aparte de un mecánico especializado en los coches y los laburantes del momento los despidieron”, dijo a este medio uno de los entusiastas que se acercó a darles el adiós a los octogenarios coches.

Un clima muy distinto al que se vivió aquel 11 de enero de 2013 en la línea A, en el último día de circulación de los venerables Brugeoise en los que el actual Jefe de Gobierno no vio otra cosa que madera para cocinar un asado. Curiosidades de la Historia: aquella vez dejaron de prestar servicio en la A los coches más antiguos del mundo en servicio comercial, título que, tras su retirada, pasaron a ostentar los Siemens. Las coincidencias no acaban ahí: el retiro de los Brugeoise precedió al cierre de la línea A por casi dos meses; el de los Siemens, al cierre de la H por una semana.

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Los últimos pasajeros de los Siemens sonríen para la foto, el pasado domingo 26 por la noche.

Pero a diferencia de aquel caso, los Siemens no dirán adiós para siempre. La línea E, urgida de material rodante ante el alarmante estado de deterioro de su flota y su pobre frecuencia, sería una posible destinataria de los coches que dejaron de circular en la línea H. Así, como en 2007 (cuando habían sido retirados de la línea C) y 2013 (cuando se pusieron en circulación dos unidades en la línea A) volverían a transformarse en el material rodante comodín de Subterráneos de Buenos Aires. Así, los Siemens ostentan el curioso récord de haber sido los únicos trenes en circular por todas las líneas del Subte electrificadas con catenaria áerea flexible.

Eso sí, la solitaria partida del último servicio del domingo pasado dio por finalizada toda una etapa histórica del Subte: la que empezó a escribirse con la inauguración la línea H con los Siemens como flota provisoria, una decisión que no estuvo exenta de polémica en aquél entonces. La provisoriedad se extendió más de lo esperado -algo para nada poco habitual en la Argentina- y duró casi nueve años. En el medio, la línea H creció por ambas puntas y multiplicó por varias veces su cantidad de pasajeros transportados, lo que obligó a echar mano a coches del tren de trabajo y hasta de unidades reformadas, cuyos trabajos habían quedado en el limbo.

Una inusualmente larga sobrevida para estos nobles coches, que iniciaron su carrera en las actuales líneas C, D y E, construidas por la Compañía Hispano Argentina de Obras Públicas y Finanzas (CHADOPyF), que encargó su fabricación, y donde constituyeron el material rodante mayoritario durante décadas. Si bien la mayoría de las unidades fueron fabricadas en Alemania en las décadas de 1930 y 1940, otras trece –de curiosa historia– se construyeron en la Argentina en los años 50.

A la izquierda, uno de los últimos Siemens en prestar servicio comercial en la línea H. A la derecha, uno de los novísimos Alstom que los reemplazarán desde este lunes.

A la izquierda, uno de los últimos Siemens en prestar servicio comercial en la línea H. A la derecha, uno de los novísimos Alstom que los reemplazarán desde este lunes.

Fotografías de Mauricio Vidal Genta para enelSubte.com

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