Los cuadros técnicos de las empresas ferroviarias y del área de Transporte continuarían en sus puestos bajo la presidencia de Macri. Entre los que seguirían ocupando un lugar relevante se menciona a Marcelo Bosch, actual presidente de Cargas y Logística y cercano al ministro Randazzo.

El gobierno de Mauricio Macri mantendría en sus puestos a las segundas y terceras líneas del área de transporte ferroviario de la actual administración, tras un acuerdo entre el saliente ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, y representantes del presidente electo.

El pacto —realizado en estricta reserva y del que no trascendieron mayores precisiones debido a la delicada relación que mantiene Randazzo con casi todos los sectores del gobierno saliente y del peronismo— implicaría que gran parte de los funcionarios y cuadros técnicos que actualmente desempeñan responsabilidades en las empresas estatales que integran Ferrocarriles Argentinos y de la Subsecretaría de Transporte Ferroviario tengan garantizada una continuidad en la presidencia de Macri.

Uno de los nombres que suena fuerte es el de Marcelo Bosch, hombre de perfil técnico, actual presidente de Cargas y Logística e integrante del directorio de Ferrocarriles Argentinos S.E recientemente constituido.

La gestión de Bosch ha estado marcada por el desembolso del millonario crédito chino para infraestructura y material rodante de los ferrocarriles Belgrano, Urquiza y San Martín, del cual ya existe un acuerdo para su duplicación —negociado por Randazzo en septiembre pasado—, lo que llevará el monto total de inversión a casi 5000 millones de dólares. Curiosamente, una de las voces más críticas con respecto a este acuerdo había sido la del padre del presidente electo, Franco Macri, quien goza de importantes contactos comerciales con algunas corporaciones chinas que se vieron perjudicados por la negociación directa sin intermediarios.

Mientras tanto, se descuenta que dejará su cargo el actual presidente de ADIF, Ariel Franetovich, dado su perfil demasiado político (fue intendente de Chivilcoy y hasta ministro provincial de Daniel Scioli) y demasiado randazzista para formar parte de un gobierno encabezado por el PRO.

De esta manera el PRO supliría la insuficiencia de nombres propios para desembarcar en el área de Transporte. Sobre el futuro de Juan Pablo Piccardo no existen todavía precisiones, pero si se confirmara a Bosch en Ferrocarriles cobra solidez su posible continuidad en Subterráneos de Buenos Aires, a pesar de las versiones que indicaban lo contrario.

De acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta, “vamos a armar equipos combinando experiencia con gente nueva“. Cabe recordar que los bloques parlamentarios del PRO votaron a favor de la ley de Ferrocarriles Argentinos —plantearon modificaciones que resultaron acogidas para habilitar mayor participación privada—, sancionada por el Congreso en abril y promulgada por el gobierno en mayo de este año.

Los cargos políticos

La posibilidad de que Randazzo continúe a cargo de Transporte, versión mencionada por la prensa, fue rechazada de plano tanto por el saliente ministro como por Larreta, quien sin embargo elogió su gestión.

En las últimas horas ha perdido fuerza la posibilidad de un hombre del moyanismo para el Ministerio de Transporte -se mencionó a Guillermo López del Punta, ex Secretario de Transporte durante la presidencia de Duhalde—, que terminaría en cambio recayendo en dos hombres del riñón PRO: Guillermo Dietrich, actual subsecretario de Transporte del GCBA, como ministro; y Guillermo Krantzer, actual Director General de Transporte del GCBA, como secretario.

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