La cantidad de pasajeros transportados por el tren Retiro - Rosario se incrementó un 70% desde que se incorporaron las detenciones en Ramallo, San Pedro y Rosario Norte. Sin embargo, el servicio no termina de desplegar todo su potencial: por las obras, faltan frecuencias adicionales y los tiempos de viaje son aún poco competitivos.

En los últimos 40 días se incrementó en un 70% la cantidad de pasajeros transportados pagos en el servicio Retiro – Rosario Norte de la línea Mitre. Según publicó el matutino rosarino La Capital, el tren pasó de transportar de 3825 usuarios a 6333.

El significativo incremento se debe principalmente a la incorporación de nuevas detenciones en San Pedro y Ramallo y a la extensión hasta Rosario Norte. Del total de usuarios transportados, La Capital reveló que 4120 pasajeros subieron en Retiro, 1912 en Rosario Norte, 1769 en Rosario Sur (estación que entre abril de 2015 y junio de 2016 fue cabecera del servicio y que recientemente sumó un segundo andén), 276 en Ramallo y 264 en San Pedro. A esas paradas hay que sumar una cantidad no precisada en las estaciones Campana, Zárate y San Nicolás.

Pese a la extensión a Rosario Norte, la estación Rosario Sur continúa siendo utilizada por el público en proporción similar a la primera.
Pese a la extensión a Rosario Norte, la estación Rosario Sur continúa siendo utilizada por el público en proporción similar a la primera.

Meses atrás, incluso antes de la ampliación del recorrido a Rosario Norte, medios locales habían destacado que se había cuadruplicado la cantidad de pasajeros que hacían uso del tren con respecto a 2015.

Si bien el tren tiene una regularidad casi impecable y los horarios suelen cumplirse sin mayores contratiempos, el servicio no termina de desplegar aún todo su potencial. Esto se debe, fundamentalmente, a los poco atractivos tiempos de viaje: unir ambas ciudades demanda unas siete horas debido a las obras de renovación de vías, que vienen ejecutándose a menor ritmo desde el cambio de gobierno, y de recambio de durmientes de hormigón fallados.

El plan original para este corredor, trazado por la gestión de Florencio Randazzo, contemplaba hasta seis frecuencias diarias adicionales, que circularían a una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora y permitirían unir a ambas ciudades en cuatro horas y doce minutos. Cada formación, compuesta por tres coches de Primera, dos de Pullman y un comedor, tiene capacidad para 309 pasajeros. De acuerdo con el Plan Quinquenal de Ferrocarriles Argentinos, el servicio transportaría 241.920 pasajeros anuales para 2020.

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