La Ciudad ordenó a Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) elaborar un proyecto para adquirir nuevos trenes cero kilómetro para la línea B, tal como venían reclamando los trabajadores del Subte. Las nuevas unidades sustituirían a los veteranos Mitsubishi, afectados por la crisis del asbesto. La iniciativa había sido anticipada por enelSubte tiempo atrás.

El Gobierno de la Ciudad instruyó a Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) a iniciar los trámites necesarios para la compra de trenes nuevos para la línea B, tal como había anticipado en exclusivo enelSubte.

Estas nuevas formaciones tendrán como misión sustituir a los veteranos trenes Mitsubishi -la flota más antigua de la red actualmente en servicio, de 60 años de antigüedad-, afectados por la presencia de componentes con asbesto que les están siendo retirados progresivamente.

Según consta en el acta de la audiencia de la comisión anti asbesto que tuvo lugar este martes, “el día 28 de febrero pasado la Jefatura de Gabinete y la Secretaría de Transporte de la CABA instruyeron a Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) a iniciar las tareas referidas a la compra de material rodante nuevo para la línea B para reemplazar la flota Mitsubishi”.

El proyecto comprende, de momento, “la evaluación económica, técnica y financiera, incluyendo posibles fuentes de financiación en el contexto macroeconómico local y mundial, la elaboración del pliego técnico de especificaciones […] la obtención de los créditos necesarios […] y el proyecto de ley de endeudamiento para ser elevado a la Legislatura de la Ciudad lo cual se anunciará en un plazo de 30 días”.

A contrapartida de este recambio de flota, que venía siendo demandado por los trabajadores del Subte desde hace varios meses, la AGTSyP se comprometió “a facilitar la operación normal de formaciones e instalaciones”, abandonando la actitud de quita de colaboración de los últimos meses.

Llamativamente, la inversión no fue mencionada en el discurso de apertura de sesiones del Jefe de Gobierno, que omitió referencias concretas a nuevas mejoras en el Subte o a la expansión de la red.

La renovación de la flota de la línea B había sido anticipada en exclusiva por este medio en noviembre de 2018. En aquel entonces, se mencionaba esa posibilidad como “proyecto de mediano plazo”. Tras la crisis económica de ese año, la iniciativa quedó prácticamente paralizada mientras la crisis del asbesto recrudecía.

Los alcances de la renovación de flota, que aún está en etapas preliminares, son inciertos: si bien por ahora sólo se menciona como objetivo la sustitución de los trenes Mitsubishi, lo cierto es que la línea B experimenta un fuerte déficit de flota provocado por el imprevisto retiro de los CAF 5000 (primera flota afectada por la crisis del asbesto, que ya fue dada de baja) y de la problemática puesta en marcha de los CAF 6000 comprados de segunda mano al Metro de Madrid. Pese a que fueron adquiridos en 2013, hay formaciones que aún no han sido puestas en marcha, por lo que no se descarta que la renovación de flota termine incluyendo a estos trenes españoles, que ya superaron los 21 años de antigüedad.

En cualquier caso, sería la primera vez en casi 45 años que la línea B recibe trenes cero kilómetro: los últimos fueron los Siemens FM, que ingresaron en la década del 70 y fueron jubilados a mediados de los 90, con la entrada de los Mitsubishi.

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