Los CAF 5000, apartados de servicio desde febrero por la presencia de asbesto en al menos cuatro de sus componentes, no volverán a la línea B y SBASE ya no los tiene en cuenta en sus planes de flota a futuro. Una firma especializada realiza inspecciones para confirmar la presencia del peligroso material en los trenes, pero múltiples razones tornan inconveniente su proceso de "desamiantado".

Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) ya no considera a los trenes CAF 5000 de la línea B como parte de la flota y prepara su retiro definitivo del servicio.

Así lo hizo saber la empresa estatal a los operadores interesados en la nueva concesión de la red en las circulares con consulta n° 25 y 45, fechadas en mayo y junio pasado, respectivamente. Allí se aclara que esa flota “ha sido retirada de circulación por precaución” y que “no debe ser tenida en cuenta dentro del plan de flota”, aunque sí figura dentro de los bienes que serán afectados a la concesión.

Los CAF 5000 fueron retirados de servicio en forma preventiva en febrero pasado, luego de que se confirmara el hallazgo de al menos cuatro piezas con asbesto en los coches en el Metro de Madrid, de donde provienen.

Consultados por este medio acerca de la evolución del caso, voceros de SBASE explicaron que “se está realizando un seguimiento del tema” con “un espacio de diálogo” conformado en marzo pasado, “del que participan SBASE, Metrovías, los gremios, el INTI y la Dirección General de Protección del Trabajo”.

Adicionalmente, la empresa estatal encaró un “relevamiento general de las formaciones CAF 5000, inspección de las mismas, toma de muestras y análisis de los elementos supuestamente sospechosos, a los fines de acreditar la posible existencia de la sustancia”. Las tareas están a cargo de la firma DICON Medioambiental, especializada en descontaminación de asbesto.

Hasta que esos estudios no hayan finalizado, “SBASE no puede afirmar ni descartar la presencia de material contaminante en los coches”, explicaron a este medio.

Por el momento todo parece indicar que la empresa no realizará trabajos de desamiantado de los CAF 5000, como los iniciados en el Metro de Madrid, a un costo de 140 millones de euros, sino que se decantará directamente por sacar de servicio las flotas donde haya presencia de este material, una decisión que ya ha sido tomada para los CAF-GEE de la línea E y los Nagoya 250/300/1200 de la línea C. La presencia de asbesto en esas flotas fue confirmada por un estudio realizado por el Departamento de Geología de la Universidad Nacional del Sur (UNS).

Trascendidos explican que la inversión que implicaría desamiantar los CAF 5000 no se justificaría. Se trata de trenes de 45 años de antigüedad, que constituyen una muy pequeña parte de la flota (son sólo seis formaciones, de los cuales en los últimos meses circulaban apenas tres) y que para peor tienen un abultado historial de fallas muy poco tranquilizador a lo largo de menos de cinco años de servicio (desprendimiento de patines colectores, cortocircuitos, principios de incendio, formaciones varadas y hasta problemas con los discos de freno, entre otros incidentes).

Entre 2011 y 2012, en una operación que fue objeto de una causa penal, Subterráneos de Buenos Aires (SBASEadquirió 36 coches CAF 5000 para la línea B, que ingresaron a servicio desde 2013. Trenes idénticos a los comprados para el Subte, que se pagaron 550 mil dólares por unidadsalieron a la venta a fines del año pasado por apenas 5000 por coche. A la fecha, esos 36 coches (y otros dos de repuesto que se encuentran en el Taller Lynch del Ferrocarril Urquiza) se encuentran fuera de servicio. Una formación completa, de hecho, ha sido trasladada al depósito de Mariano Acosta, donde comparte techo con los centenarios Brugeoise radiados de la línea A.

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