Metrovías anunció que algunos trabajadores del Subte se encuentran realizando retención de tareas en los talleres, por lo que podría haber demoras en las líneas B, C y E. Los operarios se resisten a trabajar sobre formaciones con asbesto, tal como ordenó la medida cautelar de la jueza Liberatori, que ya fue apelada por la empresa.

Metrovías advirtió sobre posibles demoras en las líneas B, C y E derivadas de la medida cautelar dictada por la jueza Liberatori, que ordenaba inspeccionar todas las flotas de la red y prohibía la intervención sobre formaciones sospechadas de contener asbesto.

En un comunicado, la empresa explicó que “la normal operación del servicio se ve afectada” debido a que “a pesar de que esta cautelar ha sido apelada”, “un sector del personal no realiza sus tareas habituales […] en virtud de esta decisión judicial”. En efecto, sectores del gremio habían anunciado días atrás que comenzarían a realizar “retención de tareas”.

Por esta razón, explica la empresa, se generan “demoras y cancelaciones de algunos trenes despachados en las líneas B, C y E”, a pesar de la “readecuación en toda la planificación de las tareas de mantenimiento de flota”.

Uno de estos episodios ocurrió el pasado viernes por la tarde, cuando el servicio de la línea C se vio interrumpido “por una medida de fuerza gremial”, según informó Metrovías. Esto fue negado por el sindicato, que alegó que la línea no prestaba servicio “por falta de trenes en condiciones de circular”. El sábado el servicio fue restablecido, aunque los usuarios reportaron tiempos de espera mayores a los habituales.

Cabe recordar que las líneas B, C y E son las afectadas por trenes que contienen piezas con asbesto: en la línea B está presente en los trenes Mitsubishi (que están en proceso de desasbestización), en la línea C en los Nagoya 5000, y en la línea E en prácticamente toda la flota: a excepción de las dos formaciones Alstom que comenzaron a circular recientemente, tienen asbesto tanto los veteranos CAF-GEE como los Fiat Materfer.

El asbesto estuvo nuevamente en el centro de la polémica la semana pasada. El miércoles 12, mientras una comisión de legisladores porteños, directivos de Metrovías y Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) y de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) recorría el Taller Rancagua para verificar los avances en los trabajos de desasbestización de los trenes Mitsubishi, un trabajador del taller San José sufrió una descarga eléctrica de 1500 V mientras inspeccionaba una formación Nagoya 5000.

Rápidamente, la AGTSyP informó que el operario -que a pesar de ser atravesado por la corriente resultó con heridas leves y fue dado de alta en el día- estaba realizando tareas relacionadas con el asbesto. Metrovías, por su parte, aclaró que el trabajador formaba parte de una cuadrilla que realizaba “tareas de inspección ocular junto al personal del área de Ingeniería de Material Rodante”. Las circunstancias del incidente están bajo investigación.

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