La empresa ferroviaria nacional italiana participará junto al Estado, los Benetton y Delta del rescate de Alitalia. El plan, aún no completamente definido, prevé la eliminación de unas 15 rutas aéreas domésticas no rentables, que serán reemplazadas por trenes de alta velocidad. La medida sigue la tendencia europea de limitar los vuelos de corta duración que puedan sustituirse por viajes en ferrocarril.

Ferrovie dello Stato Italiane (FS), la empresa ferroviaria nacional italiana, tendrá una destacada intervención en el rescate de Alitalia, la línea aérea de bandera de ese país europeo, tal como había explicado enelSubte meses atrás.

La empresa ferroviaria participará del salvataje de la aerolínea junto con Atlantia SpA (administradora de autopistas y aeropuertos vinculada a la familia Benetton), el Estado italiano y la estadounidense Delta Air Lines.

Si bien el plan de negocios no está enteramente definido (se presentará en septiembre próximo), ya se ha filtrado a la prensa italiana que contempla la eliminación de algunas rutas de larga distancia (Santiago de Chile, Johannesburgo y Nueva Delhi), la apertura de otras nuevas más rentables y la eliminación de unas 15 rutas domésticas poco rentables, especialmente las que vinculan Milán con otros destinos en el norte de Italia.

Como recordaba este medio meses atrás, es en esas rutas donde Alitalia pierde más dinero debido a la feroz competencia de las aerolíneas «low cost». Pero también es allí donde Ferrovie dello Stato tiene más para aportar, ya que esas rutas serían reemplazadas con servicios ferroviarios de alta velocidad. Esto obedece no sólo al interés de sanear las finanzas de Alitalia y de fortalecer la posición de Trenitalia, sino que está en línea con las actuales tendencias europeas.

Tal como explicaba enelSubte semanas atrás, en el viejo continente cada vez cobra más fuerza la idea de recortar o incluso prohibir los vuelos de corta duración que puedan ser reemplazados por ferrocarril debido a razones ambientales. Y aún en aquellos países donde este debate aún no ha llegado con fuerza, el avión pierde participación en el mercado frente al tren de alta velocidad merced a buenos tiempos de viaje, mayor confort, tarifas competitivas y hasta la céntrica ubicación de las estaciones terminales.

Sólo el futuro podrá decir si la relación entre FS y Alitalia arroja resultados positivos, pero por lo pronto, parece ser una interesante experiencia para analizar la tendencia de revalorización del ferrocarril frente al transporte aerocomercial.

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