Trenes Argentinos Operaciones modificó el diagrama de los servicios a Rosario: salen una hora más tarde y no mejoran los tiempos de viaje. Los pasajeros llegan a Rosario pasada la medianoche y el servicio retorna cerca de la 1:30. Los malos horarios, sumados a la escasa oferta y a los tiempos de viaje poco competitivos desalientan el uso del servicio.

A partir del pasado 1° de septiembre entraron en vigencia nuevos horarios para los servicios de larga distancia que utilizan el ramal Retiro – Rosario, entre los que se cuentan el servicio que une esas dos ciudades además de los trenes a Córdoba y Tucumán. Aunque no se comunicó oficialmente, la modificación de los diagramas se encuentra relacionada con el avance de la obra de renovación de vías de ese corredor, que viene ejecutándose a menor ritmo desde diciembre pasado. En virtud de esto, el pasado fin de semana se suspendió la circulación de los servicios a Rosario.

Los nuevos horarios no implican mejora alguna en los tiempos de viaje de ninguno de los tres servicios de pasajeros que utilizan el ramal, el aspecto más criticado por los usuarios y uno de los principales factores que desalienta el uso del ferrocarril. El tren a Rosario, por caso, tarda siete horas para recorrer una distancia de 315 kilómetros. Pese a esto, en los últimos meses creció de manera significativa la cantidad de pasajeros que optaron por el servicio.

El tren diario a Rosario comenzará a salir una hora más tarde, arribando a Rosario Norte a las 0:30. El servicio que retorna a Buenos Aires lo hace recién a la 1:25 y pasa por Rosario Sur a las 2 de la madrugada, un horario que resulta desalentador del uso del tren.

Cabe recordar que, si bien el tren tiene una regularidad casi impecable y los horarios suelen cumplirse sin mayores contratiempos, el servicio no termina de desplegar aún todo su potencial. Los poco atractivos tiempos de viaje y malos horarios se suman a la falta de una oferta diversificada para el corredor, que sólo una frecuencia diaria por sentido. Esta situación llevó recientemente a que Trenes Argentinos Operaciones redujera la cantidad de coches con que circula la formación, retirándole un coche de Primera clase y uno de Pullman.

El plan original para este corredor, trazado durante la gestión de Florencio Randazzo, contemplaba hasta seis frecuencias diarias adicionales, que circularían a una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora y permitirían unir a ambas ciudades en cuatro horas y doce minutos. De acuerdo con el Plan Quinquenal de Ferrocarriles Argentinos, el servicio transportaría más de 240 mil pasajeros anuales para 2020.

Comentarios