La estación Colegiales quedó habilitada al público el pasado miércoles. Sin embargo, la obra no está finalizada y restan terminaciones en refugios, baños y molinetes. Carranza, abierta en abril, todavía no está terminada. En el Sarmiento, Ciudadela y Ramos Mejía tienen terminaciones faltantes. Querandí fue habilitada sin refugios ni accesos.

El pasado miércoles reabrió la estación Colegiales de la línea Mitre, luego de haber estado cerrada por más de un año por obras de reforma y habiendo operado durante ese período con una plataforma provisoria. La estación Drago (Mitre ramal Suárez) abriría en algún momento de las próximas dos semanas. Mientras tanto, continúan las obras en otras estaciones de la línea Mitre.

Según informó la ADIF, la reforma de Colegiales consistió en la construcción de nuevos refugios metálicos con asientos, rampas para personas con movilidad reducida, nuevos accesos y boleterías, instalación de iluminación LED, construcción de nuevos andenes de hormigón, reconstrucción de los pisos y colocación de solados guía. Además se edificaron nuevos sanitarios en el andén ascendente (hacia Bartolomé Mitre/Suárez) y se remozaron los del descendente (a Retiro).

Sin embargo, la obra no se encuentra terminada debido a que restan encarar terminaciones en baños, techos de los refugios, colocación de molinetes (que servirán tanto para entrada como para salida) e instalación de garitas de seguridad. Se espera que estas tareas, entre otros detalles, sean finalizadas en los próximos días.

Luego de haber congelado o disminuido el ritmo de ejecución de los trabajos tras el cambio de gobierno, las autoridades de Transporte parecen ahora apurar la obra gruesa para así poder habilitar las plataformas, desmontar los andenes provisorios y decantarse por terminarlas luego de abrirse las estaciones.

No es la primera vez que se habilitan estaciones reformadas en las que las obras continúan en curso. Una situación análoga se dio en las estaciones Coghlan (línea Mitre, ramal Mitre), en la que se continúa trabajando pese a su reapertura al público, Ministro Carranza, donde recién a cuatro meses de su reapertura se colocaron los molinetes y donde aún restan encarar terminaciones en las boleterías y Miguelete, que fue inaugurada sin contar con luz eléctrica, lo que provocó que permaneciera a oscuras unas dos semanas más después de reabierta.

Estación Querandí, ya habilitada: la obra está inconclusa.
Estación Querandí, ya habilitada: la obra está inconclusa. Fotografía de Pablo Salgado.

Pero la línea Mitre no ha sido la única víctima de esta estrategia de inauguraciones apresuradas: en la línea Sarmiento aún restan finalizar los techos de los refugios de los andenes laterales de las estaciones Ciudadela y Ramos Mejía, inauguradas hace casi tres meses. En tanto, en la línea Belgrano Sur (ramal González Catán), los trenes ya han comenzado a detenerse en la estación Querandí, donde lo único terminado es el andén propiamente dicho: la estación no cuenta ni con refugios, ni asientos, ni señalética, ni accesos definitivos, algunos de los cuales ni siquiera ha comenzado a construirse.

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