Desde esta semana, la línea C del Subte funciona únicamente con trenes CNR y Nagoya serie 5000. Tras 20 años, ya no queda ninguna formación Nagoya 250/300/1200 en funcionamiento en la red. Así, la línea C se transforma en la tercera de la red en contar con una flota 100% con aire acondicionado.

Desde esta semana, la línea C del Subte funciona únicamente con trenes CNR y Nagoya 5000. Ya fueron retirados los últimos trenes Nagoya de las series 250/300/1200 que quedaban en servicio.

Un tren CNR en Constitución

La flota de la línea se compone, desde ahora, de nueve trenes CNR y cuatro Nagoya 5000, uno de los cuales está en reparaciones tras haberse visto involucrado en una colisión con una formación fuera de servicio de la línea E. Un quinto Nagoya 5000 está, en teoría, asignado a la línea, pero nunca ingresó a servicio. No obstante, cabe destacar que nunca circulan más de diez formaciones en simultáneo.

Esto implica que la línea C se transforma en la tercera de la red, luego de la A y la H en contar con una flota 100% con aire acondicionado. El Gobierno de la Ciudad se apuró a hacer ese anuncio la semana pasada, cuando aún quedaba al menos una formación antigua en circulación, lo que desató algunas críticas en redes sociales.

La puesta en marcha de los CNR en la línea C, que había sido anticipada en exclusiva por enelSubte en mayo del año pasado, comenzó de forma paulatina en septiembre de 2018 y hasta fines de julio pasado sólo funcionaban cuatro formaciones. Con demoras respecto del cronograma original, la integración de los nueve trenes se completó días atrás.

Se trata de los nueve trenes de la «primera serie», que habían sido comprados por el Estado nacional y que fueron puestos en marcha en la línea A en marzo de 2013. Su pase de la A a la C fue posible gracias a la entrada en servicio de trenes de la «segunda serie» en la línea A, cuya última formación (227) ingresó en julio pasado.

Entre las adaptaciones necesarias para que pudieran circular en la línea C se encuentran, además de la instalación de las antenas paratren de ATS, la corrección de las terminaciones de algunos andenes, adaptaciones en el perfil de los túneles y remoción de interferencias, tareas que estuvieron a cargo de la operadora Metrovias. La empresa, además, realizó capacitaciones a guardas y conductores, entre otras tareas.

La contrapartida del ingreso de los CNR ha sido el retiro definitivo de los Nagoya series 250/300/1200, cuya jubilación también había sido anticipada en exclusiva por enelSubte en junio del año pasado. La principal razón detrás de la salida de servicio de estos trenes, amén de su antigüedad de entre 45 y 55 años, es el hecho de que posean componentes con asbesto, un material cancerígeno, entre sus piezas.

Uno de los trenes Nagoya incorporados en los años 90. Se convirtieron en emblema de la gestión Metrovías.

Cabe recordar que los trenes Nagoya retirados habían sido adquiridos al Metro Municipal de Nagoya, Japón, por el Estado nacional a instancias de Metrovías en 1998. Nueve trenes ingresaron a servicio entre 1999 y 2000, mientras que otros cuatro hicieron lo propio entre 2005 y 2007. Originalmente circularon en la línea D, luego alternándose en las líneas D y C y finalmente sólo en la C, sustituyendo definitivamente a los Siemens Schuckert O&K, los trenes originales de la línea, en 2007. Entre 2014 y 2015 se les había practicado una reforma para actualizar sus interiores, con el objetivo de estirar su vida útil, algo que finalmente no se cumplió.

Si bien en algún momento se especuló con su posible traspaso a la línea E, no existen proyectos para esto en la actualidad: esa línea continuará funcionando con los Fiat Materfer y los CAF-GEE (de 55 años de antigüedad y también afectados por la crisis del asbesto), los que serían paulatinamente sustituidos por formaciones Alstom Metropolis.

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