SBASE trabaja en la elaboración de pliegos de licitación para adquirir nuevos trenes para la línea C. Entrarían en servicio junto con el nuevo señalamiento CBTC. Apuntan a una frecuencia de 2:15 en hora pico y a atender mejor la demanda del Roca y el Belgrano Sur. Descartan ampliar la compra de trenes CNR y apuestan por una nueva licitación competitiva: ya tomaron contacto con cinco fabricantes. El proyecto beneficiaría a la línea E, que recibiría los Nagoya 5000 y algunos CNR.

Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) está elaborando un proyecto para renovar íntegramente la flota de la línea C con trenes cero kilómetro. La información fue anticipada en exclusiva a este medio por el presidente de SBASE, Eduardo de Montmollin, días atrás.

Las nuevas formaciones acompañarían la puesta en marcha del señalamiento CBTC (Communications-Based Train Control), una obra que actualmente está en ejecución. La intención sería replicar lo ocurrido hace dos años en la línea H, donde se hizo en simultáneo la renovación de flota con la migración al nuevo señalamiento. Cabe recordar que esto produjo una drástica reducción de las afectaciones al servicio.

Otro de los objetivos sería hacer frente al aumento de la demanda de la línea C producto de la terminación de la electrificación del Roca y de la extensión de la línea Belgrano Sur a Plaza Constitución, un proyecto que enfrenta una suspensión y deberá volver a ser licitado.

SBASE ha descartado el plan de adquirir más formaciones CNR, que se barajaba meses atrás, y trabaja en una nueva licitación de cero, en cuya elaboración están participando distintas áreas de la compañía, con un equipo de alrededor de 15 personas.

Desde la empresa estatal apuntan a una licitación competitiva, a la que se presenten numerosas empresas. Según pudo saber este medio, uno de los gerentes de SBASE asistió el mes pasado en Berlín a la feria Innotrans, donde tomó contacto con varias compañías del sector a las que tentó con el proyecto. Entre ellas, aseguraron, se encuentran Stadler, Alstom, Siemens, CRRC y Hyundai Rotem.

Las características técnicas de los trenes aún no han sido completamente definidas ni han trascendido, a excepción de que contarán con evacuación por las partes trasera y delantera del tren, atendiendo a la estrechez de los túneles de la línea C. El objetivo final es que con los nuevos trenes y el CBTC operativo se pueda asegurar una frecuencia de 2:15 minutos en horario pico.

La inversión requerida se estima en alrededor de 200 millones de dólares, un valor similar al de la extensión de la línea H entre Hospitales y Sáenz, proyecto que se juzga menos prioritario que la renovación de la flota de la C.

A su vez, la llegada de estos nuevos trenes permitiría realizar un movimiento de flota que beneficiaría a la línea E. Así, la línea menos utilizada de la red -y la que arrastra mayor déficit en el servicio- recibiría los trenes Nagoya 5000 y CNR retirados de la línea C. Así se alcanzaría la frecuencia objetivo de 3:30 minutos en hora pico para la línea E, una vez habilitada la extensión Bolívar – Retiro. Los CNR de la línea C serían apenas una flota de transición para permitir la retirada de los Nagoya 250/300/1200, afectados por la presencia de componentes con asbesto, hasta la llegada de las nuevas formaciones.

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