Salió un tren usado a servicio en la línea B… pero sin aire acondicionado

Con algunos meses de demora salió a la línea el primer CAF 6000. Sin embargo aún está en pruebas: dio unas pocas vueltas conducido por personal jerárquico y con los equipos de aire acondicionado apagados para reducir el consumo. La instalación eléctrica, el punto débil para el cambio de flota.

Con algunos meses de demora de lo previsto originalmente se puso en circulación la primera formación CAF 6000 en la línea B. No obstante, el tren no fue librado completamente a servicio ya que continúa en  período de pruebas, ahora con pasajeros.

Según pudo saber este medio los CAF salieron conducidos por personal jerárquico a dar un puñado de vueltas para evaluar su comportamiento en situación de servicio regular. Algunas de esas vueltas se realizaron con los equipos de aire acondicionado apagados para minimizar el consumo eléctrico de la formación, algo que está trayendo problemas para su funcionamiento pleno en la línea B.

Es decir que, mientras que casi durante un año se redujo el servicio para “incorporar coches con aire acondicionado“, su entrada en servicio se hace con el aire apagado, lo que vuelve a confirmar que las obras encaradas no tienen nada que ver con la refrigeración. En un acto de sinceramiento la Ciudad ya reemplazó esa leyenda por la más críptica “obras para mejorar el servicio“.

Cabe recordar que la formación en cuestión está compuesta por dos triplas (MRM – MRM), cuyo consumo eléctrico resulta menor al de las formaciones compuestas por duplas, donde los seis coches son motrices: una configuración que Metro de Madrid nunca utilizó según aclaró en el pliego de venta.

Sabido era que los CAF 6000 consumían más por tratarse de trenes con mayores prestaciones y es por ello que se licitaron una serie de obras en las subestaciones eléctricas. Tal es así que hasta que no finalicen dichas obras no se pueden poner en funcionamiento todos los trenes madrileños.

Los técnicos que realizaron las pruebas en los últimos meses tuvieron que enfrentarse a varios problemas: al arrancar los trenes se apagaban. Un segundo problema es que para permitir su funcionamiento es preciso realizar el recambio de todas las puestas a tierra de la línea e instalarlas donde no las hay. Esto último se hizo en un tramo crítico, la estación Pellegrini -donde se halla una de las subestaciones de la línea, que alimenta tanto el tercer riel como la catenaria rígida- en forma provisoria para permitir la continuidad de las pruebas.

La reacción del público, en tanto, fue variada. En las redes sociales se celebró la puesta en marcha del primer tren, pero se cuestionó que el aire acondicionado llegue recién ahora, cuando las temperaturas comienzan a bajar (había sido prometido para el verano). Otros usuarios, en tanto, volcaron sus quejas acerca de la disposición de asientos, el aire acondicionado apagado y hasta el sistema de apertura de puertas, que no es automático sino se acciona con una pequeña palanca.

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