Publican la auditoría hecha por el Metro de Barcelona

La legisladora porteña Gabriela Cerruti difundió la auditoría que encargó el GCBA a la empresa Transports Metropolitans Barcelona (TMB) para evaluar el estado de la red.

El informe de la auditoría que el Gobierno porteño solicitó en septiembre a los trenes y talleres del Subte realizada por técnicos de TMB, la operadora de la red de metro de Barcelona, arroja que el plan de mantenimiento realizado por Metrovías “se cumple”, aunque hay “baja calidad de información disponible” y el material rodante requiere “revisión profunda”, a excepción de los coches de la línea A, sobre los que se recomienda “la retirada del servicio“.

El documento, denominado “Auditoría Técnica de la Red de Subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires”, y firmado por la empresa pública catalana Transports Metropolitans de Barcelona, fue puesto a disposición por la legisladora porteña Gabriela Cerruti en su web. El análisis se extendió entre los meses de agosto y octubre de este año, e incluyó informes de las líneas A, B, C, D, E y Premetro. La línea H no fue incluida en el estudio.

Las conclusiones generales sobre la red indican que “existe constancia documental del mantenimiento preventivo y correctivo”, que “el plan de mantenimiento se cumple con algunas desviaciones no significativas” y que “los niveles de fiabilidad y disponibilidad de la flota no han podido ser valorados debido a la baja calidad de la información de las averías y la falta de rigurosidad de criterio para la calificación de las mismas”.

Los principales inconvenientes indicados línea por línea son los siguientes:

– Línea A: “Se recomienda la retirada de servicio de los trenes La Brugeoise”, fabricados entre 1913 y 1923, ya que no cumplen “con los estándares actuales de seguridad”. A su vez, se plantea “mucha suciedad en las instalaciones”.

– Línea B: Se plantea la necesidad de aumentar los “patines” que evitan el contacto directo con el tercer riel electrificado en la zona de taller, de forma de evitar accidentes de trabajo.

– Línea C: El estado de las bandas de rodadura (las partes del tren que “tocan” las vías) presentan irregularidades. A su vez, se recomienda la retirada de las baterías ubicadas en el interior de los vagones y el mejoramiento de los sistemas de seguridad, ya que actualmente sólo funciona el sistema ATS de detención automática en los primeros vagones. En otras líneas, el ATS fue reemplazado por el sistema ATP, más seguro y moderno.

– Líneas D, E y Premetro: no se indican fallas graves.

Finalmente, el informe del metro catalán recomienda revisiones profundas “en un plazo máximo de 5 años” de todo el parque de trenes de las líneas B, C, E y Premetro, así como de los trenes Fiat Materfer (presentes en las líneas A y D), al contar todos con una antigüedad mayor a los 25 años. “La práctica habitual de la industria ferroviaria es la de construir trenes con una vida útil de entre 30 y 40 años. Alargar su vida más allá de su vida útil de diseño precisa de realizar una gran intervención para revisar a fondo los elementos estructurales” de los mismos, cierra el informe.

 

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