Actualmente la flota de la línea B está compuesta por 162 coches. Cuando las nuevas formaciones entren en servicio, habrá igual cantidad de trenes, por lo que la frecuencia no mejorará. La compleja arquitectura del renting con que Metro de Madrid operaba parte de la flota.

Pese a la incorporación de 86 coches CAF serie 6000, la flota de la línea B no va a aumentar y la frecuencia de la línea B no mejorará.

Más allá de los 73 coches originales cuya compra se anunció en julio pasado, recientemente SBASE ha conseguido hacerse con 13 coches remolcados adicionales. Pertenecían a la financiera Caixarenting, propiedad del grupo barcelonés La Caixa. Estos coches eran arrendados por el Metro de Madrid a un costo total de 1,2 millones de euros por año. El contrato por los mismos se había firmado en 2002 con vencimiento en 2018 y debió ser terminado para permitir su traslado a Buenos Aires.

Cabe señalar que sobre estos 13 coches no ha habido comunicaciones oficiales donde se aclare si fueron adquiridos a Caixarenting o si se pagará un alquiler, de forma análoga a la modalidad con que los operaba Metro de Madrid, y en todo caso qué costo deberá pagarse por los mismos.

Ambas adquisiciones hacen un total de 86 coches (72 motrices y 14 remolcados), que es el número que actualmente se publicita.

Estos no son todos los CAF 6000 en existencia: Metro de Madrid operaba un total de 108 unidades. Los restantes 22 remolcados también pertenecen a una financiera, Plan Azul 07 Sociedad Limitada, con la que Metro de Madrid firmó un contrato de arrendamiento en 2008 y que vence en 2023. Sin embargo, este contrato parece no ser tan fácil de deshacer como el de Caixarenting.

De acuerdo con la Memoria Anual 2012 de Metro de Madrid, en el mismo contrato donde figuran los 22 CAF 6000 remolcados están incluidos 31 trenes de seis coches AnsaldoBreda serie 7000 y 53 trenes de tres coches CAF-Alstom serie 8000. Dicho contrato supuso a Metro de Madrid en el ejercicio 2012 erogaciones por 36,2 millones de euros. En este caso no puede discriminarse cuánto cuesta efectivamente el arrendamiento de los seismiles.

Esto permite visualizar a futuro dos posibles escenarios: en el de máxima, vendrán al país 108 coches CAF 6000. En el de mínima, vendrán 86. De dicho número se desprende la cantidad de Mitsubishi que continuarán en servicio, por lo que la frecuencia no aumentará. Se mantendrá la flota actual, compuesta por 162 coches asignados (126 Mitsubishi y 36 CAF 5000).

HIPÓTESIS DE MÁXIMA

El escenario más optimista, dentro de las actuales opciones, es el que considera que de prosperar la negociación con Plan Azul 07 -algo aún incierto-, arribarán al país un total de 108 coches CAF 6000. Tal es el esquema planteado por la Circular con Consulta revelada por este medio en enero pasado, de la que se desprende que la eventual composición futura de la flota de la línea B quedaría conformada por 108 CAF 6000, 36 CAF 5000 y entre 12 y 18 Mitsubishi, sumatoria que arroja un total de 162 coches, la misma cantidad que la flota actual.

HIPÓTESIS DE MÍNIMA

Atendiendo a las dificultades que podría traer el “desarmar” el gigantesco contrato de Plan Azul 07 (que comprende nada menos que 367 coches), se baraja la posibilidad de que los únicos CAF 6000 que terminen llegando son los 86 efectivamente ya anunciados. En este escenario, será necesario mantener en funcionamiento un número mayor de coches Mitsubishi, para evitar que la frecuencia se resienta.

Este escenario comienza a delinearse a partir de fuentes consultadas por este medio y de los tweets del presidente de SBASE, Juan Pablo Piccardo, que “elevó” la cantidad de Mitsubishi que continuarán en servicio a una estimación de “entre 24 y 42”, contradiciendo la circular con consulta que sustentaría el escenario descripto en el apartado anterior.

En el escenario pesimista, entonces, la flota quedaría conformada por 86 CAF 6000, 36 CAF 5000 y 42 Mitsubishi, totalizando 164 coches, una cifra prácticamente idéntica a la flota actualmente asignada a la línea B.

Es decir, la incorporación de nuevos coches no implicará un aumento de flota ni tampoco redundará en un aumento de la frecuencia, lo que sería atractivo para el usuario de la línea B.


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Cabe aclarar que en todo caso, aunque la cantidad de coches se mantenga, la capacidad de transporte de los CAF 6000 es inferior por cuanto cuentan con una disposición interior de asientos acorde a una línea de bajo tráfico y desperdician varios metros de la formación en cabinas intermedias que no se usarán. En los trenes que se formen con tres duplas (MM-MM-MM), habrá cuatro cabinas inutilizadas, mientras que en los trenes conformados por dos triplas (MRM-MRM), serán dos.

No obstante, cabe recordar que la Ciudad no se caracteriza por estudiar a fondo este aspecto cuando de renovaciones de flota se trata: en marzo de 2013 se reabrió la línea A con apenas once trenes en servicio (nueve CNR y dos Fiat-Materfer).

La situación resultó tan alarmante que, tal como reveló este medio, la propia Gerencia de Planeamiento de SBASE emitió un duro informe reconociendo que la frecuencia de la línea A era “inadmisible”. La mejora de la frecuencia en esta línea recién se sentirá plenamente en 2017, cuando entren en servicio la totalidad de los 21 trenes CNR adicionales adquiridos.

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