La línea C cerrará durante dos semanas en el verano para permitir avances en la obra de instalación del CBTC. Tal como anticipó este medio, el nuevo señalamiento estará operativo desde marzo. Así, se renovarán las señales más antiguas de la red, que datan de 1934.

La línea C del Subte permanecerá cerrada durante dos semanas durante el verano próximo debido a obras vinculadas a la puesta en marcha del nuevo señalamiento CBTC. A su vez, el corte se aprovechará para trabajar en el mejoramiento de los accesos de la estación Retiro, obra que fue licitada el año pasado.

Si bien en un primer momento se había barajado que el cierre sería desde la segunda quincena de enero hasta los primeros días de febrero, desde SBASE aseguraron a este medio que de momento no está confirmado cuándo será.

Tal como anticipó en exclusiva enelSubte, está previsto que el nuevo sistema de señalamiento CBTC comience a funcionar en marzo próximo. Para ello es necesario realizar una serie de adaptaciones en la infraestructura que requieren de la interrupción del servicio. Una situación análoga ocurrió años atrás en la línea H, que estuvo cerrada durante la semana previa a la puesta en marcha del sistema CBTC.

La decisión de instalar el sistema CBTC (Communications-Based Train Control) en la línea C fue tomada por Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) en 2014, luego de que el informe de auditoría de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) recomendara modernizar con urgencia el señalamiento de la línea C. Es que el actual señalamiento ATS mecánico de paratrén al piso es el original de la línea y data de la década de 1930. El CBTC a instalar es esencialmente el mismo que opera en la línea H (Siemens Trainguard MT), también en Grado de Operación Automática 2 (GOA2).

El CBTC permite reducir la intervención humana en el proceso de conducción de trenes: en la línea H, por ejemplo, el conductor debe presionar simplemente un botón y la formación se encarga por sí sola de cerrar puertas, acelerar y arribar a la próxima estación. Mediante balizas instaladas en la vía, una computadora de abordo instalada en el tren recibe información acerca de la ocupación de la vía, la velocidad a desarrollar y las eventuales precauciones en el trayecto.

Además, a diferencia de los sistemas tradicionales que trabajan con secciones fijas de vía, el CBTC -como lo indica su nombre- opera en base a secciones móviles determinadas por la posición de los trenes, permitiendo que las formaciones se acerquen a una distancia de hasta 30 metros entre sí. Esto permite, en teoría, la circulación de más formaciones en simultáneo y, por lo tanto, una mejora sustancial de la frecuencia, lo que hace a este sistema especialmente indicado para líneas de alta demanda.

Sin embargo, esto depende de la cantidad de trenes que sean puestos en circulación: la línea C tiene actualmente una flota de nueve trenes CNR y cuatro Nagoya 5000 (uno de ellos fuera de servicio por un choque). El futuro de estos últimos resulta incierto tras la revelación de que poseen piezas con asbesto.

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