La línea B inició servicio con personal jerárquico y supervisores este martes debido a un caso sospechoso de coronavirus entre el personal. Un conductor presentó fiebre durante el fin de semana y quedó internado en el Sanatorio Güemes. Los estudios dieron negativo y el caso quedó descartado. Se normaliza el servicio.

La línea B del Subte inició servicio con menor cantidad de trenes este martes debido a un caso sospechoso de COVID-19 entre el personal.

Según reportaron desde Metrovías a este medio, se activó el protocolo previsto para este tipo de situaciones y se adoptó un esquema de emergencia con personal jerárquico y supervisores para garantizar la continuidad del servicio.

Bajo esta modalidad, la línea operó con menor frecuencia que la habitual pero deteniéndose en todas las estaciones habilitadas bajo el actual esquema, pensado para facilitar el traslado de trabajadores esenciales y clientes bancarios, respetando las medidas de distanciamiento social oportunamente anunciadas.

El trabajador afectado se desempeña en el sector de tráfico de esa línea (conductor). Durante el sábado había presentado síntomas de fiebre y, tras comunicarse con el 107, quedó internado en el Sanatorio Güemes para la realización de estudios y análisis. En la mañana de este martes se estaba a la espera de los resultados del hisopado.

Desde Metrovías destacaron que “la zona de trabajo de nuestros colaboradores es desinfectada tres veces por día, a la vez que se le brinda a todos los trabajadores los elementos de higiene, como barbijos, alcohol en gel, entre otros”.

Los resultados del estudio se conocieron en la tarde del martes, resultando negativos y quedando descartado que se tratara de un caso de coronavirus. Tras esto, el servicio de la línea se normaliza con el retorno a sus puestos de los empleados habituales.

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