21 enero 2026

Con los trabajos paralizados, el Gobierno contrata una auditoría para el viaducto del Belgrano Sur

El Gobierno contrató la realización de una auditoría externa sobre el proyecto del viaducto del Belgrano Sur a Constitución. Se trata de un paso administrativo que apunta a garantizar la continuidad nominal de la obra, ya que el contrato nunca fue rescindido y los créditos internacionales siguen vigentes. Meses atrás, un informe oficial había recomendado terminar la obra, que tiene casi un 70% de avance y que está paralizada desde hace dos años.

Más leídos

Mientras que la obra del viaducto de la línea Belgrano Sur entre Sáenz y Plaza Constitución cumple dos años de parálisis, el Gobierno contrató la realización de una auditoría sobre el proyecto.

Días atrás, la Dirección de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales de la Secretaría de Transporte adjudicó el servicio de auditoría externa del proyecto para el ejercicio 2024. Los trabajos estarán a cargo de la firma PKF Audisur.

Se trata de un paso más bien administrativo, vinculado a las exigencias de los prestamistas que financian la obra: la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y FONPLATA. La contratación, antes que indicar que existan intenciones de retomar la obra, apunta a mantener una actividad apenas nominal del proyecto.

Exclusivo: un informe oficial advierte que es “necesario” terminar el viaducto del Belgrano Sur a Constitución

Tal como explicó enelSubte, la obra contaba con un avance global del 68,5% sobre el contrato básico a febrero de 2024, el momento en el que las obras fueron paralizadas como consecuencia de la decisión del Gobierno nacional de frenar toda la obra pública nacional, incluyendo aquellos proyectos que contaran con financiamiento internacional asegurado.

La posterior declaración de la “Emergencia Ferroviaria”, que permitió la reactivación de algunas obras paralizadas y el inicio de otras demoradas, no tuvo efecto alguno sobre el proyecto, ya que no fue incluido dentro de las obras prioritarias, al considerarse que la obra no tenía impacto alguno sobre la seguridad operacional.

Sin perjuicio de esto, un informe oficial del Gabinete Asesor para la Emergencia Ferroviaria -revelado en exclusiva por este medio-, recomendó explícitamente avanzar hacia “la finalización o, al menos, un avance parcial mayor de la obra”, advirtiendo sobre “la conflictividad que causaría a los vecinos y al entorno dejarla tal cual está hoy, [algo] que seguramente escalará en la medida en que la detención o paralización de la obra se haga más evidente y definitiva”.

La sanción de la “Ley Bases”, en buena medida, selló la suerte del proyecto, al establecer en su artículo 64 la “suspensión o rescisión” de todos los contratos de obra pública que tuvieran un avance inferior al 80%.

Con todo, el Gobierno nunca rescindió el contrato con la empresa constructora (IEBC, ex Dycasa) y durante el año pasado confirmó “una prórroga de plazo al contrato” y el análisis de “diferentes posibilidades para su continuidad”. Finalmente, el proyecto fue uno de las pocas iniciativas de transporte incluidas en el Presupuesto 2026, recientemente aprobado por el Congreso.

Presupuesto 2026: el Gobierno recorta aún más los proyectos ferroviarios y deja afuera la compra de nuevos trenes

Viaducto Belgrano Sur: historia de una obra demorada

Los antecedentes del proyecto del viaducto del Belgrano Sur se remontan a la primera mitad de la década pasada: la iniciativa había sido presentada por primera vez en 2014, por Rodríguez Larreta, Dietrich y el entonces ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo, como parte de una gestión conjunta entre Nación y Ciudad.

Posteriormente se decidió fragmentar el proyecto en dos etapas: una primera, consistente en el cruce de la Av. Sáenz y la construcción de la estación homónima, y una segunda, la extensión hasta Plaza Constitución. La primera etapa, ejecutada con un crédito del Banco Mundial, avanzó a buen ritmo y pudo ser inaugurada a fines de 2019.

El segundo tramo, en cambio, debió enfrentar numerosos contratiempos: fue originalmente licitado en 2017, pero esa licitación terminó siendo suspendida en 2018 por cambios en los pliegos. En 2019 fue relicitada, pero la adjudicación a la constructora Dycasa se demoró hasta marzo de 2021firmándose el contrato en abril de ese mismo año.

Los trabajos comenzaron en septiembre de 2021 y avanzaron a muy buen ritmo durante los dos años siguientes: si bien en 2023 sufrieron retrasos durante algunos meses por un conflicto con el Club Barracas Central, la ejecución de los trabajos nunca se interrumpió y solo se frenó una vez ocurrido el cambio de gestión.

La inversión estimada para el proyecto es de unos 122 millones de dólares, cuya mayor parte son afrontados con financiamiento internacional: 55 millones de la CAF y 35 millones de FONPLATA, y el monto restante con recursos del Tesoro.

Cómo es el proyecto paralizado

El proyecto comprende la continuación del viaducto actualmente existente desde su límite en la calle Diógenes Taborda hasta la estación Plaza Constitución, que funcionaría como terminal compartida de las líneas Roca y Belgrano Sur, totalizando unos 4,2 km de extensión. El proyecto incluye la construcción de una nueva estación intermedia elevada en el cruce con la Av. Vélez Sarsfield, que sustituiría a la clausurada estación Buenos Aires.

El viaducto se construyó siguiendo la traza ferroviaria levantada hasta las cercanías del cruce con la calle Zavaleta, donde atraviesa terrenos del club Barracas Central y aprovecha una franja de vías cargueras, continuando por terrenos de la Playa de Cargas Sola. Luego, comienza a describir una amplia curva hacia el norte para ubicarse paralelo al lateral oeste de las vías del Ferrocarril Roca en cercanías de la Av. Suárez. Allí continúa por una pequeña franja de terrenos vacantes hasta alcanzar la parrilla de vías de la línea Roca -la obra se frenó en este exacto punto-, culminando su recorrido en los andenes 1 y 2 de la estación Plaza Constitución.

Las estimaciones presuponen que la extensión de la línea a Constitución dotará al Belgrano Sur de una mayor inserción en la Ciudad y una mayor integración a la red de transporte metropolitano, alcanzando su primera conexión con el Subte –ya que el gobierno porteño nunca construyó la extensión de la línea H hasta Sáenz-. Se estima que esta vinculación redundaría en un significativo aumento del caudal de pasajeros transportado por esta línea, históricamente una de las más postergadas del área metropolitana. Pero la suspensión de la electrificación, que iba a ejecutarse con un crédito del Banco Mundial, y el abandono del viaducto tornan que este objetivo se convierta en algo cada vez más lejano.

El Gobierno dio de baja el crédito para la electrificación del Belgrano Sur

Suscribite a nuestro Newsletter

Las últimas novedades directo a tu casilla de e-mail

Destacados

Ultimos artículos

Artículos relacionados