Boston estrenó esta semana la primera formación CRRC de origen chino para el Metro de esa ciudad. Se adquirieron más de 500 coches para renovar la flota de las líneas Naranja y Roja. Las primeras unidades fueron fabricadas en China, pero el resto serán ensambladas en Estados Unidos. Los Ángeles, Pensilvania y Chicago también apuestan al gigante asiático.

El pasado miércoles comenzó a funcionar en Boston la primera formación CRRC para el Metro de esa ciudad. La segunda ingresaría a servicio en los próximos meses.

El estreno tuvo lugar en la línea Naranja de esa ciudad estadounidense. La puesta en marcha de los trenes tuvo lugar en un acto oficial encabezado por el Gobernador de Massachusetts, Charlie Baker, la Secretaria de Transporte de ese estado y el gerente general de la Autoridad de Transporte de la Bahía de Massachusetts (MBTA, por sus siglas en inglés).

Las nuevas formaciones, que se irán integrando paulatinamente a las líneas Naranja y Roja hasta 2022, sustituirán a trenes Hawker Siddeley de 40 años de edad. El programa de recambio de la flota había comenzado en 2014, cuando –tal como explicó entonces enelSubte– se adquirieron 284 coches a la china CNR. Luego, la compra fue ampliada en 252 coches más, llegando a un total de 536 unidades, y CNR se fusionó con CSR para crear CRRC.

En un comunicado, la MBTA puntualizó que la decisión de ampliar la compra se fundamenta en una “mayor estandarización”, que permitirá ahorrar en el mantenimiento y redundará en una mayor disponibilidad de la flota.

Los nuevos trenes, que responden a una concepción moderna, son amplios y cuentan con iluminación LED, más áreas accesibles para pasajeros con movilidad reducida, puertas más anchas, contadores automáticos de pasajeros, cámaras de seguridad, sistemas audiovisuales de información al pasajero, aire acondicionado y calefacción, entre otros adelantos.

Si bien los primeros coches fueron fabricados en China (la primera formación, sometida a un extenso período de pruebas, fue terminada en octubre de 2017), la mayoría serán ensamblados en los Estados Unidos. Como parte del contrato, CRRC estableció una planta en Springfield, Massachusetts, donde tendrá lugar el armado de las unidades restantes, de las cuales ya fueron entregadas unas diez.

Adicionalmente, y en lo que respecta al mercado estadounidense, CRRC ya obtuvo contratos para fabricar coches para el Metro de Los Ángeles (64 con opción a 218 más) y para el Ferrocarril Regional de la Autoridad de Transporte del Sureste de Pensilvania (SEPTA, por sus siglas en inglés), 45 coches. Además, el Metro de Chicago encargó a CRRC 846 coches, que no se construirán en Massachusetts sino en una planta específicamente dedicada a esta flota en Chicago, Illinois.

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