Dos millones de tapabocas, nueva señalización, servicios adicionales y desinfección mediante luz ultravioleta, entre los principales puntos. Desafío para la MTA tras ser acusada la red de metro de NYC de "sembrar la masiva epidemia de coronavirus en la ciudad de Nueva York"

La red de metro de Nueva York se enfrenta al mayor de sus desafíos, tras haber sido acusado de ser el principal causante del foco de contagio que se esparció por Nueva York a principios de mayo.

El economista Jeffrey Harris publicó el estudio ‘El metro sembró la masiva epidemia de coronavirus en la ciudad de Nueva York’, señalando a este medio de transporte como el claro foco de difusión de la COVID-19 desde que se inició la pandemia y repuntó en la ciudad norteamericana.

Este informe se sustenta en que antes de la pandemia un promedio de 5,5 millones de personas usaban el metro a diario, un metro con 469 estaciones y 1.062 kilómetros de vías primarias en servicio, lo que supondría un soporte para una propagación masiva de una enfermedad. Según defiende Harris, este habría sido un foco de expansión para un coronavirus que actualmente ha reducido su curva de contagios después de que el uso de este medio de transporte se haya reducido casi un 70% en Nueva York, una medida básica para poder comenzar a controlar la enfermedad.

A raíz de ello, el 6 de mayo la Autoridad Metropolitana de Transporte de Nueva York (MTA, por sus siglas en inglés) dispuso la suspensión del servicio en horario nocturno para realizar tareas de desinfección de trenes.

Por primera vez en su historia, el Metro de Nueva York suspende el servicio nocturno para desinfectar trenes

Se trató de una medida sin precedentes en el metro, famoso por su servicio continuo de 24 horas, que implica que dejaron de correr trenes entre la 1 y las 5 de la mañana. La decisión se tomó para crear una ventana de trabajo que permita realizar labores de limpieza y desinfección profunda de cada formación.

Sin embargo, y ante la caída de contagios, la MTA lanzó el 8 de junio un plan de 13 puntos para devolver los servicios de metro y tren de cercanías a los niveles anteriores al coronavirus.

El plan de acción incluye un aumento en los servicios, limpieza adicional y desinfección, uso obligatorio de mascarillas tanto en el personal como en los pasajeros, labores de limpieza manuales y vía luz ultravioleta, distribución de desinfectante de manos y más de 2 millones de mascarillas faciales gratuitas, nueva señalización dirigida a los usuarios que incluye marcas en el piso con flechas direccionales, horario comercial escalonado, pago de tarifa sin contacto y un riguroso monitoreo de las métricas y datos sobre el desempeño de los pasajeros en la red.

“A medida que más neoyorquinos regresan al trabajo, la MTA continúa abogando por la seguridad de pasajeros y empleados, estamos haciendo todo lo posible para transformar nuestro sistema y nuestras operaciones para el futuro”, dijo el presidente y CEO Patrick J Foye. “Este agresivo plan incluye las mejores prácticas globales, aportes de las comunidades empresariales y laborales y funcionarios de salud pública, y es el producto de meses de trabajo del equipo de la MTA”.

El grupo de defensa de la Campaña de Transporte de tres estados dijo que ‘el tránsito es vital para el funcionamiento de la ciudad. Gracias al plan de Fase 1 de la MTA, tendremos una recuperación más rápida e integral en Nueva York ‘.

Desde el 1 de mayo, NYCT ha visto un aumento gradual en el número de pasajeros a más de 700 000 pasajeros del metro entre semana y 700 000 usuarios de buses. Para acomodar esto, el metro regresa a un servicio regular de lunes a viernes, aunque continuará cerrando entre las 01.00 y las 05.00 cada noche para la limpieza.

Long Island Rail Road anunció mejoras de servicio el 26 de mayo, incluida la operación de trenes más largos para proporcionar un aumento del 15% en la capacidad. Un nuevo cronograma introducido el 8 de junio proporciona alrededor del 90% de los servicios normales en comparación con días previos al inicio de la pandemia.

Metro-North ha aumentado la capacidad máxima de la mañana y la tarde en un 26% con la adición de otros 19 trenes. A partir del 15 de junio, la red ferroviaria de cercanías espera operar el 61% de su servicio normal de lunes a viernes, incluidos los trenes adicionales en los períodos pico.

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