Con la extensión de la red paralizada por primera vez en casi medio siglo, la Ciudad continúa impulsando cambios de nombre para las estaciones existentes. Ahora le llegó el turno a las tres nuevas estaciones de la línea E (Correo Central, Catalinas y Retiro), que incorporarán nombres de mujeres destacadas. Con ellas, ya serían 20 las estaciones con doble denominación en la red.

El Gobierno de la Ciudad continúa impulsando el proyecto para agregar un segundo nombre a las estaciones Correo Central, Catalinas y Retiro de la línea E, que fueron inauguradas a mediados del año pasado tras casi dos décadas de espera.

Tal como había sido anticipado entonces por enelSubte, está previsto que las estaciones incorporen el nombre de personajes femeninos destacados, que fueron propuestos por el público a través de los canales de Participación Ciudadana.

Ahora, el proceso ingresó en una nueva instancia: este jueves 6 a las 18:30 Participación Ciudadana organizará un “encuentro con vecinas, vecinos y organizaciones de la sociedad civil” para determinar los seis nombres (dos por estación) que irán a la votación final. Quienes deseen participar del encuentro pueden anotarse aquí.

Sin embargo, las estaciones no serán rebautizadas de inmediato: el tema deberá ser tratado por la Legislatura en doble lectura, con sendas audiencias públicas de por medio. Si bien se descuenta que los proyectos serán aprobados por amplia mayoría, como suele suceder con este tipo de iniciativas, el cambio podría tardar hasta un año en materializarse.

Cabe recordar que en el Subte son dos las estaciones que homenajean a mujeres destacadas: Plaza de los Virreyes-Eva Perón (desde 2015) y Facultad de Derecho-Julieta Lanteri (desde 2019). En el primer caso el cambio fue impulsado por la Legislatura y en el segundo, por el Gobierno porteño. A estas deben sumarse tres paradas del Premetro: Ana María Janer, Cecilia Grierson y Ana Díaz.

Actualmente existen 17 estaciones del Subte con doble denominación, la mayoría de las cuales apuntan a homenajear a personalidades destacadas sin un claro propósito de orientación al usuario o de relación con el entorno.

Así, en la línea A pueden encontrarse, Plaza de Mayo-Casa Rosada y Congreso-Presidente Dr. Raúl Ricardo Alfonsín; en la línea B, Callao-Maestro Alfredo Bravo, Pasteur-AMIAMedrano-AlmagroMalabia-Osvaldo Pugliese, Tronador-Villa Ortúzar, Los Incas-Parque Chas, Juan Manuel de Rosas-Villa Urquiza; en la D, Tribunales-Teatro ColónMinistro Carranza-Miguel Abuelo; en la E, Entre Ríos-Rodolfo WalshPlaza de los Virreyes-Eva Perón; y en la H, Inclan-Mezquita Al-AhmadOnce-30 de DiciembreSanta Fe-Carlos Jáuregui y la citada Facultad de Derecho-Julieta Lanteri.

Esta incoherente política de nombramiento puede observarse también en otros aspectos: existen estaciones que combinan entre sí y se llaman distinto (las únicas excepciones son las estaciones Independencia y Retiro, ambas de combinación entre las líneas C y E), mientras que otras se llaman igual y están separadas por varias cuadras (los pares Callao y Pueyrredón se repiten en las líneas B y D) y otras tienen nombres muy similares a pesar de estar alejadas geográficamente (Congreso/Congreso de Tucumán, Villa Urquiza/General Urquiza, San José/San José de Flores).

Este clima de febril actividad para rebautizar estaciones, algo que concita los esfuerzos tanto de los legisladores de casi todas las bancadas como del ejecutivo, ofrece un fuerte contraste con la ausencia prácticamente total de obras de extensión del Subte: por primera vez en casi medio siglo no hay ninguna estación en obra y las definiciones sobre los próximos proyectos (como la estación Sáenz de la línea H o la línea F) son postergados una y otra vez sin fecha cierta alguna.

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