El Gobierno de la Ciudad anunció que las tres nuevas estaciones de la línea E, que abren el lunes, tendrán doble denominación: cada una de ellas incorporará un nombre de mujer. Los homenajes serán propuestos por los vecinos a través de la plataforma BA Participación Ciudadana hasta conformarse una terna por estación. Los antecedentes.

El Gobierno de la Ciudad anunció que impondrá doble denominación a las aún no inauguradas estaciones Correo Central, Catalinas y Retiro de la línea E.

Si bien los nombres no han sido definidos aún, las autoridades buscan que las tres estaciones reciban la denominación de un personaje femenino. La medida, explicaron, «busca visibilizar el rol protagónico de las mujeres en nuestra historia y continuar sentando las bases del cambio cultural necesario para consolidar la igualdad de género».

En lugar de elegir desde una lista cerrada, será la ciudadanía la que podrá postular el nombre que desee a partir de la plataforma BA Participación Ciudadana. Luego, con los listados de nombres recibidos, se realizarán «mesas de trabajo entre vecinos y equipo técnico» para llegar a conformar una terna para cada estación que será sometida a votación, nuevamente a través de BA Participación Ciudadana.

La iniciativa, aunque se instrumentó mediante un concurso de sólo tres opciones, tiene su antecedente más inmediato en la estación Facultad de Derecho – Julieta Lanteri, cambio que aún no ha sido aplicado ya que está pendiente su aprobación en segunda lectura por la Legislatura porteña. Hasta la actualidad, la única estación con nombre de mujer es Plaza de los Virreyes – Eva Perón, terminal de la línea E.

Desde el Gobierno de la Ciudad también destacaron que las instalaciones artísticas de las tres nuevas estaciones estuvieron a cargo de mujeres.

En Correo Central se instaló la obra «Pasionarias a orillas del río», de la artista Marcela Cabutti, que busca realizar «un homenaje a la vegetación que habitualmente se encuentra a la vera de las vías ferroviarias y que ocupaba parte de terreno en Taller Lacarra».

En Catalinas, en tanto, fue colocada la obra «Rotación», de Gachi Hasper, mientras que en la terminal Retiro fue instalada en forma colgante la escultura «David fragmentándose», de Marta Minujín, que busca representar «a los argentinos que viven en fragmentación y discontinuidad».

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