El Ministerio de Transporte adjudicó la explotación de la línea 145 de colectivos a una UTE integrada por dos empresas del grupo misionero Zbikoski. Se trata de la línea destinada a reemplazar los recorridos de las 141 y la 36. La actual operadora del recorrido, Mayo SATA, con el apoyo de DOTA, impugnó el proceso y pedirá revertir su caducidad.

El Ministerio de Transporte de la Nación adjudicó a una empresa de la familia Zbikoski la explotación de la línea 145 de colectivos, que absorbió los recorridos de las líneas 141 y 36.

Mediante una resolución publicada el pasado lunes en el Boletín Oficial (40/2020), que lleva la firma del secretario de Gestión del Transporte Walter Saieg, se otorgó la “autorización precaria y provisoria” para la explotación del recorrido a la UTE Nuestra Señora del Rosario, integrada por dos empresas del grupo Zbikoski: Nuestra Señora del Rosario (con presencia en Posadas, Misiones) y La Central de Vicente López, que opera en Buenos Aires las líneas 61, 62, 114, 129 y 143 bajo la denominación de fantasía “Misión Buenos Aires”.

Zbikoski, cabe recordar, también tiene presencia en el rubro ferroviario a través de la empresa Don Casimiro, que está a cargo de la explotación del tren internacional Posadas – Encarnación y mantiene en carpeta el proyecto de un tren urbano en Posadas que cuenta con el visto bueno del Ministerio de Transporte.

En la licitación, la UTE de Zbikoski obtuvo el máximo puntaje, venciendo a su única contrincante, el grupo correntino ERSA, que compitió en la compulsa a través de su subsidiaria Microómnibus Saavedra. El grupo propuso una flota de 62 vehículos, 52 de los cuales son cero kilómetro, todos ellos Mercedes-Benz O500 carrozados por Italbus y otros diez coches modelo 2019 asignados hasta ahora a la línea 114.

La “nueva” línea 145 contará con tres ramales: dos de Plaza Italia a Villa Albertina (A y B) y uno de Plaza Italia al Mercado Central (ramal C), derivado de la antigua línea 36, un recorrido que había sido absorbido por la 141 en marzo pasado. El servicio semirrápido, que existió hasta tiempo atrás, no fue relicitado. Como curiosidad, el número 145 estaba vacante desde 1970, cuando fue caducada la línea 145 original (Retiro – Sarandí), descendiente del ómnibus estatal del mismo número.

La decisión de relicitar el recorrido de la 141 había sido tomada por las autoridades de transporte meses atrás debido a la frágil situación de su anterior operadora, la empresa Mayo SATA, vinculada al otrora poderoso Grupo Plaza. Si bien ya arrastraba problemas desde hacía tiempo, en los últimos meses Mayo había dejado de pagar los sueldos de sus trabajadores, lo que derivó en la interrupción del servicio de la línea 141 en todos sus ramales.

Recientemente, sin embargo, Mayo SATA intentó impugnar la licitación en curso en medio de acusaciones a Zbikoski y realizó un intento de reanudar el servicio de la línea mediante un “gerenciamiento” con otras empresas del sector, primero con Autobuses Buenos Aires (subsidiaria del grupo Autobuses Santa Fe), y luego con la Empresa San Vicente, esta última controlada por el poderoso Grupo DOTA, lo que fue rechazado por las autoridades. 

DOTA, de hecho, había hecho trascender en el sector la posibilidad de realizar un “shock” de inversiones en la línea 141, poniendo en marcha colectivos cero kilómetro bajo el régimen de gerenciamiento.

Pese a la adjudicación a Zbikoski, Mayo SATA -ahora con el respaldo de DOTA- anunció que recurrirá el proceso y pedirá revertir la caducidad de su concesión para continuar operando la línea. De momento, y hasta tanto no se resuelva esta impugnación, la línea 141 -que recientemente reanudó el servicio- continuará funcionando bajo Mayo.

De prosperar la adjudicación, en cambio, el grupo Zbikoski se habrá quedado con la operación de todas las líneas que en su momento pertenecieron al Grupo Plaza, excepción hecha de los recorridos 133 y 140, que el grupo misionero operó brevemente y luego vendió a la correntina ERSA.

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