El legislador Juan Manuel Valdés presentó un pedido de informes ante la decisión de la Ciudad de postergar por séptima vez la licitación de los estudios de la línea F, que fue anticipada en exclusiva por enelSubte. Valdés fustigó al gobierno por "falta de voluntad política y de gestión" y lo acusó de "incumplir la ley 670".

El diputado Juan Manuel Valdés (Frente de Todos) presentó en la Legislatura Porteña un pedido de informes ante la decisión del Gobierno de la Ciudad de postergar por séptima vez la licitación de los estudios de la futura línea F, tal como reveló en exclusiva enelSubte días atrás.

La iniciativa busca que el ejecutivo explique no solo los motivos de esta decisión, sino también “cuáles han sido las razones por las que ha tomado la determinación de incumplir la ley 670”, sancionada en 2001, que establece la construcción de las líneas F, G e I.

Valdés acusó al Gobierno porteño de “falta de voluntad política y de gestión” para ampliar “nuestra Red de Subterráneos”, apuntando que -tal como explicó entonces este medio- “en la apertura de sesiones del corriente año el Jefe de Gobierno de la Ciudad no hizo ninguna mención sobre la ampliación de dicha red de transporte”.

No es la primera vez que la Legislatura pide informes por las sucesivas prórrogas de esta licitación: en enero pasado, ante la cuarta postergación sufrida por el proceso, el legislador Claudio Morresi había presentado una iniciativa en el mismo sentido.

La licitación de los estudios de la línea F fue lanzada a mediados de 2019, en medio de la campaña electoral para las elecciones primarias. Si bien estaba originalmente previsto que los sobres con las ofertas se abrieran antes de fines del año pasado, esa fecha fue postergada en siete oportunidades. La más reciente implicó reprogramarla del 12 de agosto al 13 de octubre, en lo que constituyó la primera decisión de importancia tomada por la nueva presidenta de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), Manuela López Menéndez.

Cabe recordar que esta licitación no tiene ningún efecto concreto en la obra de la futura línea, ya que sólo contempla la elaboración de documentos y estudios (en un plazo de unos nueve meses) que eventualmente servirán de base para licitar las obras de construcción. Esto, sin embargo, no tiene fecha prevista ni presupuesto asignado: meses atrás -incluso antes de la pandemia- el gobierno porteño ya había adelantado que no se iniciarían las obras durante la actual gestión.

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