La mano derecha del ex Ministro de Transporte fue designada presidenta del directorio de Subterráneos de Buenos Aires, la empresa titular del Subte. Es la primera mujer a cargo de SBASE. Firme defensora del modelo PPP e impulsora del Metrobus, asume el desafío de hacerse cargo de una empresa sin obras ni perspectivas. Entre sus primeras definiciones deberá estar el futuro de la nueva concesión del Subte.

Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), la empresa estatal porteña titular del Subte, informó la designación de Manuela López Menéndez como nueva presidenta del directorio.

López Menéndez se convierte así en la primera mujer en presidir Subterráneos de Buenos Aires desde la creación de la empresa, en 1963, en un sector además fuertemente masculinizado como es el del transporte. Es licenciada en Economía (UCA) con un posgrado en Estudios Urbanos y Regionales del Massachusetts Institute of Technology (MIT).

El anterior responsable de SBASE, Eduardo de Montmollin, continuará formalmente como asesor. Su salida era esperada después de que Franco Moccia, su mentor, abandonara el gobierno de Rodríguez Larreta. Por el momento se desconoce si el cambio implicará más modificaciones en el directorio de la empresa, controlado a gusto por el oficialismo.

Políticamente, Manuela López Menéndez supo ser la mano derecha de Guillermo Dietrich durante sus cuatro años de gestión el Ministerio de Transporte de la Nación. Actualmente sigue muy ligada a Dietrich y lo defiende en redes sociales ante las causas judiciales que enfrenta. Desde la Secretaría de Obras de Transporte, la nueva presidenta de SBASE fue la principal autora intelectual y promotora del cuestionado modelo de Participación Público-Privada (PPP), símbolo de la gestión de Dietrich.

En horas de la tarde, el exministro fue uno de los primeros en felicitarla por su designación al frente de SBASE mediante un mensaje publicado en la red social Twitter.

A través del modelo PPP, en que el Estado compromete inversiones y rentabilidad a operadores privados, el gobierno de Macri dio en concesión importantes sectores de la red vial, medidas recientemente dadas de baja por el actual Ministerio de Obras Públicas. El ministro Gabriel Katopodis cuestionó duramente esa modalidad que, consideró, “estaba pensada al servicio de llenarle los bolsillos a los bancos”. De hecho, el propio FMI cuestionó a los PPP, a los que consideró “deuda pública encubierta”.

La construcción de la Red Expresa Regional (RER), otro proyecto emblema de la gestión Dietrich, también se realizaría a partir de contratos PPP: López Menéndez era la encargada del financiamiento de la obra. Finalmente, de la RER no se construyó ni un metro, pero posibilitó la venta de importantes terrenos ferroviarios con los que –en teoría– se recabarían fondos para la construcción.

Mauricio Macri y Manuela López Menéndez en el acto de cierre de campaña de Cambiemos.

Manuela López Menéndez también impulsó la reconcesión a privados de las líneas Belgrano Norte y Urquiza de los ferrocarriles metropolitanos, en lugar del retorno al Estado que estaba previsto. En los considerandos del llamado a licitación, que el ministro Meoni decidió mantener en pie, se justifica la reprivatización como alternativa ante la imposibilidad de llevar adelante la opción inicial de Dietrich y López Menéndez, que era precisamente un modelo PPP. Ya en el “Mini Davos” de 2016 la nueva titular de SBASE había presentado al ferrocarril como una oportunidad para inversiones privadas.

Otra seña de gestión de López Menéndez en Transporte fue el impulso a las obras de Metrobus, que en distintas oportunidades tanto Guillermo Dietrich como su viceministro Germán Bussi destacaron como una opción alternativa e incluso superadora al Subte.

Manuela López Menéndez en el Metrobus de Florencio Varela
Hasta esta mañana, la foto de portada de la nueva funcionaria en Twitter la mostraba en el Metrobus Florencio Varela.

De hecho, en 2018 el diario Perfil presentó a la nueva titular de Subterráneos de Buenos Aires como “la señora Metrobús“. Tan es así que hasta esta mañana la flamante funcionaria tuvo como foto de portada en Twitter el Metrobus de Florencio Varela. Tras conocerse su designación la reemplazó por un oportuno túnel inconcluso de la obra del soterramiento del Ferrocarril Sarmiento.

El último decenio de SBASE estuvo señado por la falta de dirección estratégica y la ausencia de obras. También, por los tironeos entre distintos sectores del macrismo sobre el control de la empresa. La llegada de López Menéndez a la presidencia de SBASE marca un verdadero desembarco del dietrichismo en una empresa que hasta el momento le había sido mayormente ajena, y abre importantes interrogantes.

¿Cuál será el futuro de la nueva concesión, en la que –luego del retiro de la competencia internacional y ante el rechazo del GCBA a la operación estatalMetrovías es única oferente? ¿Cuál será el futuro de la red de subterráneos, justo cuando por primera vez en medio siglo no hay ninguna estación ni línea nueva en obra? Los antecedentes de López Menéndez no son, precisamente, los más halagüeños.

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