A pesar de la crisis social en Chile, las obras de extensión del Metro de Santiago no se frenaron: la ampliación en 3,8 km de la línea 3, inaugurada el año pasado, ya tiene un 25% de avance, mientras que la extensión en 5,2 km de la línea 2 tiene un 20%. Calculan que siete nuevas estaciones serán inauguradas en 2023.

Las obras de extensión del Metro de Santiago continúan su marcha a pesar del estado permanente de crisis social que se vive en el país vecino desde mediados de octubre pasado.

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones chileno informó que ya tiene un 25% de avance la ampliación de la línea 3, que fue inaugurada en enero del año pasado. La obra implica una extensión de 3,8 km con tres estaciones nuevas: EFE Quilicura (donde habrá una combinación con una nueva línea de trenes suburbanos), Lo Cruzat y Plaza de Quilicura.

Quilicura es un municipio del norte de Santiago con una población superior a los 200 mil habitantes, que no contaba con acceso a la red de Metro. Se calcula que gracias a la línea 3 los usuarios podrán llegar al centro de Santiago en apenas 18 minutos. En términos de pasajeros, se estima que las nuevas estaciones tendrán un alto impacto: sólo la estación Lo Cruzat tendrá un tráfico de unos tres millones de pasajeros anuales. En su primer año de operación, cabe recordar, la línea 3 movilizó a más de 58 millones de pasajeros, según cifras del Metro de Santiago.

La inversión realizada en esta extensión asciende a unos 378,5 millones de dólares. Se estima que las nuevas estaciones entrarán en operación para 2023.

Sin embargo, esta no es la única obra de extensión en marcha en el Metro de Santiago. En paralelo, se continúa trabajando en la ampliación en 5,2 km de la línea 2 hacia el sur. Esta obra, que contempla la construcción de cuatro nuevas estaciones, presenta un 20% de avance y dará acceso a la red a dos municipios que no contaban con estaciones de Metro. En este caso la inversión asciende a 400 millones de dólares.

Las extensiones de ambas líneas habían sido anunciadas en 2014, tal como oportunamente informó este medio.

Inicialmente se especulaba con que la reconstrucción de las estaciones dañadas a raíz de las protestas de octubre obligaría a retrasar en gran medida los trabajos de las extensiones en marcha. Sin embargo, estas se vieron demoradas solo en algunos meses.

Las que sí sufrieron demoras más importantes son los proyectos de nuevas líneas: a comienzos de esta semana se conoció que las licitaciones de los estudios de ingeniería para las futuras líneas 8 y 9, cuyo proyecto había sido lanzado a mediados de 2018, fueron declaradas desiertas.

Desde Metro de Santiago aseguran que la medida no implica una suspensión de esas líneas, sino apenas un “ajuste de calendario” en función de la reconstrucción de estaciones y tramos dañados y la disponibilidad de presupuesto, lo que obliga a redefinir las prioridades trazadas antes de la crisis.

Independientemente de lo que ocurra con el proyecto de las líneas 8 y 9, el Metro de Santiago tiene ya 140 km de longitud, lo que lo convierte en el segundo más extenso de América Latina, solo por debajo del Metro de la Ciudad de México. Con la habilitación de las ampliaciones de las líneas 2 y 3 rozará los 150 km de extensión. Buenos Aires, en contraste, tiene 57 km y ninguna obra de ampliación en marcha.

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