El presidente de SBASE admitió en una entrevista con CNN que la Ciudad conocía que los trenes CAF 5000 tenían asbesto desde el momento de la compra: estaba indicado en la documentación técnica entregada por el Metro de Madrid. Nuevos interrogantes que comprometen el rol de Piccardo y Macri en la operación.

El presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Eduardo de Montmollin, admitió en una entrevista con la cadena CNN que la presencia de piezas con asbesto en los trenes CAF 5000 constaba en la documentación técnica entregada por Metro de Madrid al momento de la compra de los coches, en 2012.

Se trata de la primera vez que un funcionario admite la cuestión: hasta ahora, si bien se había confirmado la presencia del material en los coches, lo que llevó a su retiro de servicio el año pasado, la Ciudad había alegado ocultamiento de información por parte del Metro de Madrid, por lo que había amenazado con iniciar acciones legales contra la empresa española.

La noticia cayó como una bomba en uno de los momentos más álgidos de la campaña electoral, donde el Subte ha estado más bien ausente. El postulante opositor Matías Lammens recogió el guante del informe de CNN y este martes exigió en un mensaje a través de la red social Twitter que el Gobierno porteño “debe iniciar de forma urgente el cambio de material rodante y la desasbestización de la red”, en clara referencia a los modelos de trenes Mitsubishi y CAF-GEE, que continúan circulando en las líneas B y E a pesar de tener confirmada la presencia de piezas con asbesto.

La información hecha pública por De Montmollin, en todo caso, abre nuevos interrogantes: ¿SBASE no leyó la documentación en profundidad u ocultó la información? ¿Compró los coches a sabiendas de que poseían una sustancia potencialmente cancerígena cuya importación al país está prohibida desde 2001? Y en tal caso, ¿por qué no se tomaron los recaudos necesarios para quitar las piezas contaminadas o bien manipularlas con la debida precaución? Ninguna de las posibles respuestas resulta tranquilizadora.

Sus declaraciones también tienen un fuerte impacto político y dejan en el aire a su antecesor en la presidencia de SBASE, Juan Pablo Piccardo, quien estaba a cargo de la empresa al momento de la operación, y comprometen a la gestión del actual presidente Mauricio Macri, quien era entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad y hasta supervisó personalmente la entrega de los primeros coches en Madrid.

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