El Gobierno de la Ciudad reveló a enelSubte que analiza rescindir el contrato de la UTE Green-Rottio, a cargo de las obras del viaducto San Martín, por el incumplimiento del pago a proveedores por parte de la primera. La Ciudad asegura haber cumplido en tiempo y forma con los pagos a la empresa. La semana pasada, 50 subcontratistas habían denunciado ser víctimas de una "estafa" por parte de la constructora.

El Gobierno de la Ciudad analiza rescindir el contrato de la UTE Green-Rottio, a cargo de la construcción del viaducto de la línea San Martín, luego de que tomara estado público el incumplimiento de pagos de la empresa Green con unos 50 proveedores.

Comunicado de las 50 contratistas denunciando la “estafa” de Green

En un comunicado difundido el pasado jueves, 50 subcontratistas de la constructora Green denunciaron públicamente haber sido “alevosamente estafados” por la empresa, que les adeuda una suma de 400 millones de pesos. Las compañías recalcaron que “aún falta contabilizar la deuda de otras empresas”, por lo que el pasivo podría llegar hasta “los 600 millones de pesos”.

Desde el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad explicaron a enelSubte que Autopistas Urbanas (AUSA), empresa estatal del Gobierno porteño en quien se delegó la responsabilidad de ejecutar la obra, “realizó todos los pagos a la empresa Green en tiempo y forma”, pero que aún así “los proveedores no estaban recibiendo los pagos que corresponden”, tomando las autoridades conocimiento de la situación apenas días atrás.

En virtud de la situación, y a pesar de que “no hay ninguna relación entre el GCBA y los proveedores de la contratista”, se están analizando “uno a uno” los casos de los proveedores afectados.

La gravedad de la situación es tal que desde el Gobierno explicaron a este medio que están considerando la posibilidad de rescindir el contrato de la UTE, lo que daría lugar a que la obra, cuya ejecución asciende al 96%, sea terminada por AUSA en forma directa.

La frágil situación de Green no es ninguna novedad: en julio pasado, el portal La Política Online reveló que la empresa acarreaba pasivos de al menos “70 millones de dólares” y que sobre sus cuentas bancarias pesaba un embargo de 800 millones de pesos dictado por la Justicia, amén de que aparece 26 veces mencionada en el Caso Cuadernos.

En este marco, puntualizaba ese medio, Green habría transferido los certificados de obra del viaducto San Martín al Banco Supervielle (mayor acreedor de la constructora) para ir disminuyendo su deuda con la entidad, en el marco de lo que podría configurar “una violación de esa medida judicial”, lo que habría causado “escándalo” en el mundo financiero local.

Cabe recordar que el viaducto de la línea San Martín entre Palermo y La Paternal fue habilitado en julio pasado, sobre el filo de la veda electoral para inauguraciones de obra pública. Sin embargo, la obra no está finalizada: todavía permanecen cerradas las estaciones intermedias elevadas Villa Crespo y La Paternal y restan los trabajos de la vía tercera.

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