Trenes Argentinos Cargas (TAC/BCyL) recibió nuevos vagones tolva graneros de trocha angosta procedentes de China.
Se trata de 45 unidades fabricadas por CRRC Yangtze y provistas por China Machinery Engineering Corporation (CMEC), que forman parte de una ampliación de compra de una licitación de 2023, que contemplaba un pedido inicial de 180 vagones –ya arribados en su totalidad al país– con una cláusula por hasta 35% más de unidades.
“Las unidades, que tienen una capacidad de carga de 55 toneladas cada una, se destinarán a la línea Belgrano con vistas al tráfico que generará el sector agroindustrial“, explicaron desde Trenes Argentinos Cargas. Cabe recordar que más de la mitad de la carga transportada por la empresa es de origen agroindustrial.
De manera similar a lo ocurrido con las primeras 180 unidades, cuya compra se financió con un adelanto de flete de las cerealeras ACA, Cofco y Viterra -con un innovador esquema público-privado acordado durante la gestión anterior-, estas 45 unidades adicionales “se adquirieron a través de un acuerdo comercial con la cooperativa agroindustrial Unión Agrícola de Avellaneda (UAA)”.
En este caso, el anticipo de flete ascendió a 5.715.000 de dólares, que sirvieron para abonar el pedido a CMEC. Cabe recordar que el anterior acuerdo con ACA, Cofco y Viterra ascendía a 26,62 millones de dólares, lo que permitió financiar tanto la compra de vagones como la reparación de locomotoras.
Llegan más vagones 0 km para Trenes Argentinos Cargas: serán vendidos con la privatización
Amén de la incorporación de este nuevo material rodante, la carguera estatal ha apelado en los últimos años a diversas soluciones para atender la creciente demanda del sector agroindustrial. Entre estas se cuentan la fabricación de innovadores contenedores montables sobre vagones plataforma, la reparación de material abandonado o bien el intercambio de material rodante entre líneas de distinta trocha, así como la incorporación de nuevos desvíos.
Pese a este buen desempeño, que contrasta con la crisis de las cargueras privadas, y a que la existencia de una carguera estatal no es impedimento para la colaboración con el sector privado -como demuestran los citados acuerdos con las cerealeras-, el Gobierno insiste con la venta y posterior disolución de la empresa. Ante este escenario, desde TAC aclararon que el acuerdo con la UAA continuará “incluso ante eventuales cambios de propiedad o gestión”.
La privatización, tal como fue anunciada originalmente por el Gobierno, incluye la concesión por separado de vías, talleres, inmuebles y -a diferencia de la privatización ferroviaria de los años 90- se planea hasta el remate de los vagones y locomotoras de propiedad de la empresa, incluso de las unidades recientemente adquiridas o recuperadas. Según se explicó, lo recaudado será destinado a financiar obras de renovación de la infraestructura, ya que no se contempla que los futuros concesionarios realicen inversiones en este rubro; las tareas seguirán estando a cargo del Estado, que actualmente paralizó la práctica totalidad de las inversiones en el sistema de cargas.
Más allá de estas intenciones, no se descartan posibles cambios: tal como explicó enelSubte, la privatización de la carguera estatal es objeto de un fuerte lobby entre los grupos empresarios interesados en quedarse con el negocio. Al menos uno de los potenciales interesados tantea la posibilidad de generar un esquema similar a las concesiones integrales, algo que no es posible según el ordenamiento legal vigente. Esta es una de las principales razones detrás de las dilaciones en el lanzamiento de la licitación y la publicación de los pliegos.
Feroz lobby por la privatización de Trenes Argentinos Cargas


