Chaco: Nación boicotea el servicio de trenes para forzar la provincialización

El servicio metropolitano de Resistencia fue intempestivamente suspendido hace un mes. El gobierno nacional vuelve a la carga con la idea de transferir los trenes regionales a las provincias para achicar el gasto de la SOFSE. SEFECHA se prepara para una eventual provincialización, pero advierte que no cuenta con los recursos necesarios.

El gobierno nacional vuelve a la carga con las presiones a las provincias para que éstas acepten la transferencia de servicios ferroviarios de carácter regional.

El mes pasado, sin aviso previo, dejó de funcionar el tren metropolitano de Resistencia, capital del Chaco. La sorpresiva decisión causó enojo entre los usuarios y duros cuestionamientos de autoridades municipales y provinciales chaqueñas. El reclamó llegó, incluso, a la Cámara de Diputados, donde se presentó un proyecto solicitando la inmediata restitución de las prestaciones.

Recién quince días después Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE) blanqueó la interrupción con la publicación de dos escuetas piezas gráficas en su página web, anunciando que “hasta nuevo aviso” estarán suspendidos los servicios Puerto Tirol – Puerto Vilelas (Metropolitano) y Resistencia – Cacuí. La SOFSE dejó trascender que la causa sería el “mal estado de las vías”. Llamativamente, el año pasado el gobierno nacional descartó renovar la traza del ramal C3, sobre el que discurren los servicios regionales del Chaco, para privilegiar obras en ramales de carga.

No es la primera vez que la actual gestión interrumpe en forma intempestiva el servicio. El año pasado, mientras las autoridades nacionales presionaban a la provincia para que aceptase una transferencia de los trenes, el servicio metropolitano estuvo suspendido durante varios meses. La Nación se desentendió y cuando el tren volvió a correr el anuncio corrió por cuenta del gobierno local.

Fabián Morán, presidente de SEFECHA, explicó que tras el “cambio del signo político del gobierno terminamos en esta circunstancia en que querían devolver el servicio ferroviario a la provincia. Por eso, el gobierno del Chaco nunca dio de baja a SEFECHA”. Pero advirtió que “sin apoyo nacional […] la transferencia hoy sería imposible. La provincia no tiene esos recursos” para hacerse cargo de la operación.

En medio de este sombrío panorama, la ex operadora ferroviaria provincial chaqueña (SEFECHA), que en 2010 se transformó en la primera empresa provincial en transferir sus servicios a SOFSE y se mantuvo como empresa residual, convocó a una asamblea ordinaria para prepararse ante una eventual reprovincialización. El presidente de SEFECHA, Fabián Morán, adelantó que “no se debería dar de baja a la empresa”, como tantas veces se había evaluado, “sino mantenerla para eventualmente seguir operando el servicio”.

Morán explicó que tras el “cambio del signo político del gobierno terminamos en esta circunstancia en que querían devolver el servicio ferroviario a la provincia. Por eso, el gobierno del Chaco nunca dio de baja a SEFECHA”. Sin embargo, el funcionario advirtió que “sin apoyo nacional […] la transferencia hoy sería imposible. La provincia no tiene esos recursos” para hacerse cargo de la operación.

Cabe recordar que la ley 27.132 de Ferrocarriles Argentinos no contempla la posibilidad de que las provincias operen servicios que corresponden a la SOFSE. De hecho, la norma obliga a “rescatar, reconvenir o en su caso renegociar” los acuerdos vigentes con las operadoras provinciales, de las que actualmente sólo subsisten Tren Patagónico, de Río Negro, que opera en un marco legal caduco a la espera de la transferencia a la Nación prevista por la ley.

Provincialización y reducción del gasto

La política ferroviaria del gobierno, sintetizada en la premisa de trenes de pasajeros para Buenos Aires y de carga para el Interiormuestra el desinterés de Nación por los trenes regionales y de larga distancia, cuya expansión fue cortada el año pasado. Los servicios que sobrevivieron han visto en los últimos tiempos recortadas sus prestaciones o han sido suspendidos sin fecha cierta de restitución.

Entre los servicios que han sufrido recortes de horario o de recorrido se encuentran el Tren del Valle (Neuquén – Cipolletti) y el Tren de las Sierras (Córdoba – Cosquín). Los servicios de la provincia de Entre Ríos han sido cancelados y nunca repuestos: de los cuatro que la SOFSE allí operaba sólo uno queda funcionando. Precisamente el Tren del Valle había sido otro de los que el gobierno había querido provincializar. Ante el fracaso de esa iniciativa, el gobierno parece haber apostado, al igual que en el Chaco, por el boicot. La semana pasada el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, confirmó que no se ejecutará una partida del Presupuesto Nacional que estaba destinada a la ampliación del servicio.

El único que parece correr distinta suerte es el tren Salta – Güemes, que recibió en marzo un nuevo coche motor. Sin embargo, el mismo acto de presentación de la flamante unidad, el ministro Dietrich advirtió que se trataba de un servicio “deficitario”.

Precisamente ha sido esa la razón por la que, desde el año pasado, el gobierno ha estado intentando deshacerse de los servicios regionales, traspasándolos a las provincias, y ha resistido hacerse cargo de los servicios de Ferrobaires, cuyo trámite de transferencia a la Nación continúa sin rumbo cierto.

La obsesión por achicar el gasto de las empresas ferroviarias explica en buena medida la cancelación de servicios y la escasa voluntad puesta en su restitución. La semana pasada, un documento del Consejo de Supervisión Estratégica de las Empresas Públicas felicitó a Trenes Argentinos Operaciones por ser una de “las empresas [estatales] que más esfuerzos hicieron para disminuir sus déficits”.

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