Sumarán un tren más por línea y se mejorará la frecuencia. Es para poder mantener el distanciamiento social frente a un posible incremento de la demanda. La nueva etapa de la cuarentena, que comienza este martes, prevé la reactivación de ciertas actividades. Cayó un 97% el uso del Subte durante abril.

Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) solicitó formalmente a Metrovías incrementar la cantidad de trenes en circulación en todas las líneas del Subte, previendo un posible incremento de la demanda dada la rehabilitación de ciertas actividades en el marco de la nueva fase de la cuarentena que comienza este martes 12.

La previsión es que a partir de este martes se sume un tren por cada línea al diagrama actualmente vigente. Las líneas A y E quedarían con ocho formaciones y siete formaciones (respectivamente) durante todo el día, mientras que el resto variaría según la franja horaria: la B con ocho o nueve trenes, la C con cinco o seis, la D con ocho o nueve y la H con seis o siete.

De esta forma, se busca garantizar una frecuencia de siete minutos en la línea A, de entre 6:13 y 7 min en la línea B, de entre 5 y 6 min en la línea C, de entre 6:13 y 7 en la línea D, de 9:51 min en la línea E y de entre 6:17 y 7:20 en la línea H, según consta en un documento oficial al que tuvo acceso enelSubte.

Las frecuencias, si bien son bastante más espaciadas que las habituales, se juzgan apropiadas para el volumen de pasajeros actualmente transportado por la red, que en el último mes se redujo un 97% debido a las medidas de aislamiento, tal como reveló en exclusiva este medio.

“Este servicio deberá mantenerse vigente hasta tanto se indique la necesidad y la posibilidad de ofrecer una oferta mayor, según se vayan dando los acontecimientos”, finaliza el documento enviado por SBASE.

La decisión de poner en servicio una mayor cantidad de trenes se relaciona con la entrada en vigencia de la nueva fase de la cuarentena (“etapa 1”), en la que se reactivarán actividades tales como algunos rubros de comercio minorista, locales gastronómicos (sólo para llevar), excavaciones y demoliciones y administración de establecimientos de educación privada, entre otros.

Se estima que la reactivación de estas actividades generará un incremento en la cantidad de pasajeros que utilicen el transporte público. El incremento en la oferta de servicios busca garantizar que se puedan seguir aplicando las medidas de distanciamiento social en el transporte, que incluyen una distancia de 1,5 m entre personas y la obligatoriedad de viajar sentados portando tapabocas, entre otras restricciones.

De momento no se prevén cambios con respecto a las estaciones, buena parte de las cuales permanecen cerradas desde hace más de un mes. A este respecto existen posiciones divididas: mientras que algunos consideran que el cierre desalienta el uso del Subte y, por lo tanto, permite garantizar el distanciamiento social, otros apuntan que puede provocar saturación de pasajeros en las estaciones que permanecen abiertas. En este sentido, se considera que reabrir las estaciones cerradas permitiría repartir mejor los flujos de pasajeros sin poner en riesgo las medidas de prevención vigentes.

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