El uso del Subte durante abril cayó a su mínimo histórico por efecto de la cuarentena: la cantidad de pasajeros se redujo un 97% en toda la red. Las líneas experimentaron una baja pareja, de entre 96% y 98%. Abril fue el primer mes completo con aislamiento, durante el cual la red operó con numerosas estaciones cerradas y medidas restrictivas para los pasajeros.

Durante el mes pasado, el uso del Subte se desplomó por efecto de las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio. Con una caída general del 97% con respecto a abril del año anterior, se trata del peor mes para la red en toda su historia.

Si bien –tal como informó entonces enelSubtela cantidad de pasajeros ya se había visto reducida a la mitad durante marzo, hay que tener en cuenta que la cuarentena recién comenzó el 20 de ese mes. En contraste, abril fue el primer mes completo bajo vigencia de las medidas de aislamiento.

De acuerdo con cifras preliminares proporcionadas por la operadora Metrovías, el derrumbe fue parejo en todas las líneas, con bajas superiores al 90% en todos los casos: las líneas A y D perdieron un 98% de pasajeros cada una, las líneas B y E un 97% y las líneas C y H un 96%. El Premetro, hecha la salvedad de su alto nivel de evasión, experimentó una caída del 91% en pasajeros pagos transportados.

La impresionante baja en la cantidad de pasajeros pagos transportados se da en un contexto de numerosas estaciones cerradas, bajo la recomendación explícita de las autoridades evitar el transporte público, y con su utilización reservada únicamente a los trabajadores de actividades esenciales, que deben viajar bajo rigurosas medidas: el tapabocas es obligatorio, sólo se puede viajar sentado y en algunas estaciones hasta se controla la temperatura corporal.

En función de la fuerte caída, la red está operando con un diagrama especial con menos trenes que lo habitual, pero a la vez con una dotación suficiente para evitar aglomeraciones en estaciones y coches, que hasta el momento se han evitado con éxito salvo situaciones puntuales.

Dada la nueva fase de la cuarentena anunciada por el Gobierno porteño -que comienza este martes 12-, en la que se habilitaron algunas actividades hasta ahora suspendidas por el aislamiento, la Ciudad ha ordenado que se incremente la cantidad de trenes en circulación para continuar garantizando el distanciamiento social en el escenario de un posible incremento de la demanda (ver nota aparte).

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