Tras la inauguración de la extensión a Retiro recrudecen los reclamos de los usuarios de la línea E. Las quejas se enfocan en la frecuencia, que llega a ser el doble que la anunciada oficialmente, el deterioro de los trenes CAF-GEE y sus desperfectos técnicos y las formaciones de apenas cuatro coches, insuficientes para hacer frente al incremento de la demanda.

La apertura de las estaciones Correo Central, Catalinas y Retiro, largamente esperadas por el público, fue recibida con entusiasmo por parte de los usuarios, que se volcaron masivamente a hacer uso de la flamante extensión.

Sin embargo, en los últimos dos días, y pasado el furor de la inauguración, los pasajeros han comenzado a advertir que las condiciones de viaje en la línea E no han mejorado en general y en algunos aspectos, de hecho, han empeorado.

A los reclamos por la falta de cartelería clara en la antigua terminal Bolívar, de la que este medio dio cuenta el pasado lunes, se han sumado fuertes quejas en las redes sociales, dirigidas principalmente al servicio, la frecuencia, la velocidad, la antigüedad de los trenes y los habituales desperfectos técnicos que estos sufren.

Tal como explicó enelSubte, buena parte de los trenes de la línea E (los CAF-GEE) tienen 55 años de antigüedad, se encuentran al final de su vida útil y hasta están afectados por la presencia de componentes con asbesto, cuestión que ya ha provocado el retiro de servicio de otras flotas de las líneas B y C. Para peor, todos los CAF-GEE y buena parte de los Fiat Materfer están configurados en formaciones de apenas cuatro coches, insuficientes para hacer frente al incremento de la demanda provocada por la extensión a Retiro.

La frecuencia, además, sigue siendo el punto débil de la línea. Desde Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) estiman que debería ser de 4:30 minutos en hora pico, pero los usuarios reportan que la frecuencia real puede llegar, en algunos momentos, a entre 8 y 10 minutos. Para peor, con el incremento de la demanda los trenes se saturan aún más y los usuarios deben dejar pasar hasta tres o cuatro formaciones para poder subir. Cabe recordar que, para fin de año, la frecuencia prevista es de 3:30 minutos, una cifra que será difícil de alcanzar en las condiciones actuales.

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